Blogia
novoaoscar

LA HISTORIA DE RÍO VENDIDO.

LA HISTORIA DE RÍO VENDIDO

 

MÁS ALLA DE LA REALIDAD

POR: OSCAR PATRICIO NOVOA

AÑO: 2.012

 

PRESENTACION DEL LIBRO

 

Hace varios meses atrás, me encontraba saliendo de la ducha y mientras me vestía en mi habitación escuchaba el noticiero de un canal de televisión nacional y me llamó la atención que en pleno siglo XXI todavía existan pueblos olvidados como “Río Vendido” que es un alejado recinto de la provincia de Manabí donde se debe entrar en canoa y surcar unos verdaderos desfiladeros a pie o a lomo de mula para llegar al mencionado lugar.

 

Pero lo que más me motivó  ver esta noticia fue la descripción que daba el presentador, que lo hacía ver como un pueblo maldito que esconde las mas macabras historias de muerte, sangre y terror originado por dos familias que mantienen una vieja disputa por mas de un siglo.

 

También fue bastante impactante escuchar que recién en esos días había podido ingresar una brigada del registro civil para inscribir a los niños, asentar partidas de nacimiento,  de defunción y cedular a los adultos, es decir durante tantos años esa pobre gente ni siquiera eran ciudadanos, es mas muy pocos sabían de su existencia.

 

Y que hablar de la infraestructura del pueblo, no tenía  agua, ni luz, peor aun  alcantarillado sanitario, no contaba con escuela, ni con  servicios de salud.

 

¡Qué difícil  y denigrante situación saber que todavía en nuestro país existen pueblos abandonados y carentes de las más elementales obras de infraestructura básica!

 

Este tema realmente me impactó y me puse a investigar lo poco que se conoce de este inhóspito lugar y me encontré con una historia increíble que con justo derecho creo que debe ser contada.

 

Muchos relatos son el resultado de esta profundización en conocer mas de “Río Vendido” otros en cambio son aproximaciones o simplemente fantasías de esta mente novelera e imaginativa que poseo la misma que me ha hecho ponerme como que  hubiese vivido en este lugar y relatar estas vivencias que a continuación detallo.

 

 

 

EL AUTOR

 

 

CONTENIDO DEL LIBRO

 

 

 

1.-  Conociendo Río Vendido

2.-  El pueblo maldito

3.-  La vieja bronca de los Alcívar y los Mendoza

4.-  La venganza

5.-  Los policías se orinan del susto

6.-  El cura braguetero

7.-  El deporte mas practicado

8.-  El incesto

9.-  El trueque  de productos entre mujeres

10.-  El mandíbula biónica

11.-  La profesora de los nervios de acero

12.-  La escuelita de la nada

13.-  La accidentada brigada del registro civil

14.-  El asustado medico rural

15.-  El cementerio del pueblo

16.-  La desatención de las autoridades

17.-   El candidato secuestrado

18.-  Las primeras votaciones

19.- El compadre Gallito

20.- El matrimonio criollo de   Romeo y Julieta

21.-  La paz firmada con tinta sangre

22.- La electrificación

23.- La botica del pueblo

24.-  El parque de los chivos

25.-  La mina encantada

26.-  Mirando hacia el futuro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPÌTULO 1

 

CONOCIENDO RÍO VENDIDO

 

Cuando me puse a buscar en los mapas tanto virtual como convencional el poblado de Río Vendido nunca lo encontré, lo único que sabía  con certeza es que es un lejano recinto de la provincia de Manabí en la Costa Ecuatoriana.

 

También  este pueblo me hizo recordar la historia que había leído hace varios años atrás cuando me encontraba en el Colegio, “CIEN AÑOS DE SOLEDAD” de la pluma del Escritor Colombiano Gabriel García Márquez que en la  novela antes mencionada narraba las historias que se suscitaban en ese pueblito mágico y alejado del mundanal ruido que se llamaba “MACONDO” , pues yo había encontrado mi propio Macondo y me apasionaba la idea de investigar, de un poco inventar y sacar esta novela con fragmentos reales y otros de mi acelerada imaginación.

 

Pues bien para llegar a Río Vendido había que atravesar dos horas en lancha a motor para los que tenían la suerte de contar con este medio de transporte  y los menos afortunados  del sector lo hacían en bote a remos y se demoraban hasta 8 horas en llegar a un punto que se conocía como el desfiladero, ahí se dejaba amarrando el bote o la lancha y se alquilaba las mulas para transportarse por dos horas más si es que las inclemencias del tiempo lo permitían, siempre y cuando no hubiesen derrumbes, también había personas que hacían esta travesía desde el desfiladero a pie.

 

En definitiva llegar al caserío de Río Vendido era una verdadera aventura que muy pocas personas lo hacían, pues la mayoría de ellas  se quedaron encerrados en su submundo y no salían nunca de los linderos del olvidado recinto.

 

La gente se dedicaba a la pesca en el río  al intercambio de uno y otro producto que se cultiva y al pastoreo de cabras y chivos.

 

 

 

 

-1-

 

 

 

 

La economía es bastante baja y las personas comen una sola vez al día, los productos de la ciudad  que ingresan por este tortuoso camino son muy caros y muy pocos tienen acceso.

 

Las personas visten  harapos viejos y cortos en vista de que el calor es muy fuerte y la humedad es muy notable en todo el sector.

 

Existe gran cantidad de población infantil que juegan en las aguas estancadas, se revuelcan en ese lodo apestoso e insalubre, caminan desnudos, se nota un alto grado de desnutrición, tienen sus barriguitas inflamadas y llenas de parásitos;  los moscos y zancudos hacen su agosto en todo el año pero en especial en el invierno donde las personas empiezan a enfermar y a morir víctimas de la malaria, el dengue y otras enfermedades tropicales.

 

Y por qué se llama   “Río Vendido”, ese es el principal motivo de su desgracia como mas adelante podrán darse cuenta que bajo este nombre y esta figura se suscitan las mas nefastas historias de sangre y de terror que hace que este pueblo sea marginado y se mantenga en la mas absoluta miseria y dejación, carente de los más elementales servicios y con la desatención solapada de las autoridades.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-2-

 

 

 

 

 

 

CAPÍTULO 2

 

EL PUEBLO MALDITO

 

Para saber  el motivo por el cual  se le conoce a Río Vendido como “El Pueblo Maldito” es importante remontarse hace un siglo atrás, mas o menos por el año 1.910 cuando Don José Alcívar sale de su natal Shelmera población ubicada en el Oriente Ecuatoriano, con un puñado de sucres como resultado de la venta de una finca que heredó de sus padres y por esos azares del destino llega a Manabí y compra a precio de gallina robada  el lejano recinto que más adelante sería motivo de los mas salvajes enfrentamientos.

 

Pues cuando Don José Alcívar compró estas tierras lo hizo sin ni siquiera conocerlas y lo realizó de oportunidad a un anciano cadavérico que estaba a punto de morir.

 

Pues la zaga de esta historia empieza cuando Don José va a posesionarse de sus tierras y se encuentra que lo que compró era un inhóspito lugar lleno de abismos y desfiladeros con una entrante de rió que de acuerdo a los linderos que describían  en  la escritura  también eran propiedad del comprador y de ahí viene el nombre de “Rió Vendido”.

 

En definitiva cuando Don José  conoce  este desagradable lugar se puede dar cuenta que lo estafaron y que aquel viejo moribundo le vendió una inhóspita tierra y que el único espacio plano y cultivable estaba durante varios años en posesión de el terrible Don Manuel Mendoza que era el cacique y jefe de la escasa población que existía en el lugar.

 

Pero en la legalidad el propietario si fue aquel anciano y ahora por compra le correspondía a José Alcívar, pero tendría que armarse de valor y buscar el respaldo familiar y hasta policial para entrar en posesión de las tierras que había comprado.

 

 

 

-3-

 

 

 

 

 

 

Sin tener más opciones y sin poder regresar a su natal Shelmera de donde había salido huyendo por que le culpaban de la muerte de su hermano que falleció en circunstancias extrañas en la partición de las herencias de sus padres, a Don José Alcívar no le tocó más que agrupar a su numerosa familia armarse de valor y también de armas y pedir apoyo a los policías del poblado más cercano, los mismos que se negaron a colaborar, en vista de que conocían de la brutalidad y prepotencia de Manuel Mendoza que por años hacía y deshacía con esas tierras y que precisamente por eso el anciano que era su propietario prefirió venderlas a precio módico y poder morir en paz y libre de los problemas que el desalojo a Mendoza  y su familia provocaría.

 

Ante esta negativa de las autoridades policiales de acompañarle a Don José, el mismo organizó a todos los integrantes de su familia y con escopetas de perdigones en mano y alquilando algunos botes ingresaron en las turbulentas aguas del Río Grande rumbo hasta el desfiladero, de ahí tenía hablado con moradores del sector para que les vendan unas mulas y poder llegar al recinto maldito de “Río Vendido“ y poder reclamar  por las buenas o las malas sus tierras recientemente adquiridas.

 

Mientras tanto Don Manuel Mendoza se había enterado, tanto de la venta de estas tierras al igual que de las intenciones que tenía su nuevo propietario de reclamarlas y también estaba preparándose con toda su familia y armándose hasta los dientes para dar una férrea resistencia a lo que el consideraba un grupo de invasores y que no estaba dispuesto a ceder ni un puño de tierra de lo que él, dentro de su ignorancia y prepotencia consideraba que era suyo por posesión de varios años.

 

En definitiva se presagiaba vientos de muerte y desolación en tan inhóspita tierra que ni siquiera valía la pena tanto derramamiento inútil de sangre.

 

 

 

 

 

-4-

 

 

 

 

 

 

 

CAPÌTULO 3

 

 

LA VIEJA BRONCA DE LOS ALCIVAR Y LOS MENDOZA

 

 

Luego de un accidentado viaje Don José Alcívar y su numerosa familia que estaba compuesta por sus tres mujeres, más sus hijos e hijas, yernos y nueras  más los  nietos, en total sumaban alrededor de 55 personas ingresaban por la única calle del alejado recinto a paso muy lento las mujeres y las provisiones venían en las enlodadas y cansadas mulas, los hombres de la familia lo hacían caminando y todos cargados su escopeta de perdigones.

 

Mientras tanto Don Manuel Mendoza con toda su gente estaban apostados en los acantilados y listos para disparar a los integrantes de la caravana que venían a posesionarse de las tierras que legalmente les pertenecían.

 

La situación era bastante tensa y Don José Alcívar la presentía, unos pocos pasos antes de la emboscada ordenó detenerse y dijo “mujeres y niños a esconderse dentro de los árboles  y ustedes refiriéndose a los hombres armados, disparen a matar que esto es una emboscada”.

 

Dicho esto empezó la lluvia de disparos de todos los sectores y la sangre y los muertos empezaron a brillar en aquella accidentada y fangosa calle del recinto maldito.

 

Pues se dieron bala por más de una hora,  hasta que se quedaron sin municiones luego de eso parece que los dos grupos se percataron de esta realidad y salieron de sus respectivas trincheras tanto Don José como Don Manuel y poco a poco se fueron acercando y cuando estuvieron frente a frente mantuvieron una corta y fatal conversación.

 

 

 

-5-

 

 

 

 

 

 

 

José Alcívar dijo “maldito seas Manuel Mendoza mataste a mis familiares mas cercanos y lo vas a pagar  con lágrimas de sangre y a pesar de todo me voy a quedar en estas tierras que son mías y de aquí me sacas muerto infeliz”.

 

Manuel Mendoza en cambio manifestó “Esto es solo el comienzo de esta guerra a muerte, pues estas tierras me pertenecen, por que aquí he nacido, aquí  he luchado y es aquí donde formé mi familia y ningún forastero arrastrado me las va a quitar” y le escupió en la cara a José Alcívar.

 

Dicho esto los dos se retiraron por su lado a constatar las bajas de sus  respectivas  familias.

 

El paisaje era desolador muertos y heridos por todo lado, la sangre se mezclaba con el agua de lluvia que bajaba por la calle y desembocaba en las aguas del Río Vendido.

 

Pero como era lógico de suponer la mayor cantidad de bajas era por el lado de la familia Alcívar que fueron emboscados y cazados como animales por parte de las huestes de Manuel Mendoza, las mujeres de la familia Alcívar Lloraban desgarradoramente a sus muertos entre los cuales se encontraban hasta niños pequeños.

 

Incluso José Alcívar que era un hombre tosco y duro  lloró como un niño desesperado mientras sujetaba la cabeza de su primogénito que murió en sus brazos y en ese momento le juró a su hijo que se iba a vengar de Manuel Mendoza y que a pesar de todo se quedaría  a vivir en “Río Vendido”.

 

 

 

 

 

 

-6-

 

 

 

 

 

 

 

CAPÍTULO  4

 

 

LA VENGANZA

 

 

Los días iban pasando y a los Alcívar les tocó enterrar a sus muertos con mucho dolor pero armándose cada vez de más coraje contra la familia Mendoza, a un lado de lo que enterraron a los difuntos, empezaron a armar sus improvisadas carpas y con madera que sacaron del bosque armaron sus primeras covachas para pernoctar en el inhóspito lugar y con los vestidos de las mujeres hicieron los mosquiteros para evitar  ser víctimas de estas plagas que abundaban por el calor y por las aguas putrefactas estancadas.

 

Poco a poco se fue formando una pequeña aldea cuyos únicos moradores eran los Alcívar y don José como había perdido algunos varones integrantes de su familia no le tocó mas que ponerse al oficio de procrear más hijos con sus tres mujeres que las tenia viviendo en las covachas de madera.

 

Pasaron Varios meses y una tensa calma hacía presagiar que en cualquier momento las cosas empeorarían y continuaría el derramamiento de más sangre.

 

Efectivamente para esto José Alcívar mandó a llamar más familiares y a traer armas y municiones y empezó a planificar la venganza contra la familia Mendoza.

 

En una madrugada que llovía copiosamente y amparado con la espesa neblina José Alcívar y toda su familia atacan ferozmente la aldea de la familia Mendoza y matando a niños, mujeres y hombres que los encuentran desprotegidos  y dejan un legado de más sangre y  odio en este lugar.

 

 

 

 

-7-

 

 

 

 

 

 

 

 

La familia Mendoza que es masacrada no tiene tiempo de defenderse en vista de que los cogieron durmiendo, en esta ocasión José  Alcívar ordena a sus hombres apoderarse de todos los objetos de valor y armamento, los pocos sobrevivientes de los Mendoza huyen desesperados rumbo a los desfiladeros y se refugian por varios meses.

 

Mientras tanto José Alcívar recién después de este brutal ataque toma  posesión de sus dominios  territoriales y se cree realizado pero a un precio demasiado alto.

 

Los Alcívar se apoderan de las rústicas casas de madera, sembríos y animales que antes pertenecían a los Mendoza y empiezan a convivir en este lugar donde se desarrollan  las más escandalosas historias  de promiscuidad, con el único objetivo de procrear y tener una familia numerosa para poder defenderse del peligro constante que significaba Manuel Mendoza que aun estaba vivo y también había jurado ante   sus familiares muertos  vengarse de José Alcívar.

 

En definitiva esta historia de sangre y muerte no había terminado y seguiría por muchos años más.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-8-

 

 

 

 

 

 

CAPÌTULO  5

 

 

LOS POLICIAS SE ORINAN DEL SUSTO

 

 

Las autoridades civiles y policiales de la cabecera cantonal  se habían enterado de las matanzas que se registraron  en Río Vendido y muy preocupados querían mandar a dos policías  del servicio rural para que pernocten de manera provisional por el recinto maldito, pero los que fueron seleccionados prefirieron solicitar su disponibilidad, mejor dicho se orinaron del susto antes de ir a una muerte segura que les esperaba en ese lugar en vista de que a otros policías que en el pasado ingresaron al recinto  jamás pudieron salir ni vivos ni muertos, según se comenta que la familia Mendoza los quemaron vivos.

 

Pero la guerra interna entre los Alcívar y los Mendoza había cambiado de estrategia pues estos últimos que se habían refugiado en los desfiladeros se asentaron en la parte mas alta del pueblo  y como estaban en desventaja numérica no se atrevían a atacar de frente y lo estaban haciendo de manera camuflada y matando uno a uno a los integrantes de la familia Alcívar, lo hacían amparados en horas de la madrugada.

 

También se ingeniaron la forma de contaminar el agua de consumo humano  con eterol, un remedio veterinario que se utilizaba para curar el ganado.

 

Los Alcívar al percatarse de estos ataques, tuvieron que hacer turnos de vigilancia en las noches y madrugadas y poder evitar así que sus enemigos sigan cobrando más victimas de su familia.

 

En lo que tiene que ver a la presencia policial no se pudo concretar por la negativa de todos los elementos que eran designados al sector y tendrían que pasar muchos años para que asome el valiente que vaya a tan inhóspito y peligroso lugar a arriesgar su vida para servir a la comunidad.

 

 

-9-

 

 

 

 

 

CAPÍTULO 6

 

 

EL CURA BRAGUETERO

 

 

Han pasado varios años en Río Vendido y la guerra entre la familia Alcivar ha bajado un poco su intensidad, pero siempre asoma uno que otro muerto perteneciente a estas familias y lo encuentran  botado en las aguas del río, como que esto se estaba convirtiendo en una macabra costumbre.

 

 Cuando se encontraban en algún lado  del pequeño poblado  los  integrantes de estas  dos familias el resultado lógico era machetazos, balaceras  y muertos a granel.

 

Sin embargo la vida transcurría y Don José Alcivar  que era medio curuchupa viajó a la capital de provincia a solicitar a la Curia que  envíen un curita a su recinto, diligencia que tuvo bastante éxito y a los pocos meses llegó el famoso padre Antonio que era un cura joven, recién envestido y Río Vendido era su primera parroquia.

 

Los Alcívar  trabajaron arduamente para construir una improvisada capilla elaborada de madera de la zona y cubierta de tol, en la parte más alta de la construcción pusieron una cruz de madera y por la parte interior colocaron bancos hechos  de troncos de madera.

 

Cuando el Padre Antonio empezó sus servicios religiosos únicamente asistían los integrantes de la familia Alcivar y pasarían muchos años más para que también asistan los integrantes de la familia Mendoza.

 

Como el curita no tenía donde vivir, le prestaron un rústico cuarto cercano a la familia Alcivar y prácticamente convivía con ellos, pero sobre todo con las féminas, las mismas que le lavaban la ropa, le daban de comer y porque no decir le daban sus cariñitos.

 

 

 

-10-

 

 

 

 

 

 

 

 

Pues el cura Antonio resultó ser todo un Don Juan  y muy hábil en el arte de seducir a las ingenuas muchachas,  lo primero que hizo es acabar con las hijas y nietas de José Alcivar, en pretexto de evangelizarlas terminaba haciéndoles el amor y como resultado las dejaba embarazadas a vista y paciencia de José Alcivar que lejos de molestarse con el curita braguetero, se encontraba  bastante satisfecho, ya que había encontrado otro semental que fecunde a las mujeres de su casa  y poder aumentar su prole que si bien es cierto por un lado moría víctima de los ataques de los Mendoza, por otro se nutría de sangre nueva con tantos partos que se registraba en su creciente y fecunda familia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-11-

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPÍTULO 7

 

 

EL DEPORTE MÁS PRACTICADO

 

 

Imaginarse un pueblo abandonado de las autoridades, sin dios ni ley donde las personas a parte de las duras jornadas de trabajo en la agricultura y en la pesca no tenían más nada que hacer,  donde  la noche empezaba temprano por la falta de luz eléctrica es fácil suponer que el deporte más practicado de todos los moradores era la reproducción acelerada  como conejos.

 

Por tal motivo Río Vendido pasó de ser una pequeña aldea integrada por los Alcivar y Mendoza a un poblado mucho más numeroso con la gran cantidad de descendencia que se estaba generando,  todos los días había más mujeres embarazadas el número  de  partos se había incrementado a casi uno diario  y sin contar que se perdían muchas  vidas humanas tanto de madres y niños que presentaban dificultades al momento del nacimiento y al no existir quien los atienda.

 

También parecía que tanto José Alcivar y Manuel Mendoza estaban formando unos pequeños ejércitos de familiares para en cualquier momento romper con la tenue tregua que se estaba viviendo en el poblado.

 

Pero hasta esa época era completamente prohibido y censurado que un integrante de la una familia tenga sus amoríos con alguien de la otra y esos deslices se pagaban con la vida.

 

Sin embargo la atracción física de los integrantes de estas dos familias enemigas se hacía cada vez más fuerte y como detonante que por motivo de los servicios  religiosos de los días domingo  ya todos asistían a la improvisada capilla que habían  construido los Alcivar, pero siempre se sentaban por separado los unos  a un extremo y los otros muy retirados.

 

 

 

 

-12-

 

 

 

 

 

 

 

 A pesar de esto  entre los jóvenes hombres y mujeres de los dos bandos, ya se  percibía un  cruce de  miradas penetrantes, pero no de odio sino de atracción y gusto.

 

Al que le fue mejor con la presencia de los Mendoza en la capilla fue a nuestro querido cura braguetero, quien tenía más hijas de María de donde escoger y cometer sus más pervertidas aberraciones sexuales, lógicamente   dejando su semilla de pecado en las jóvenes mujeres.

 

 Manuel Mendoza al percatarse de los  extraños vicios del Don Juan de sotana   lo amenazó de muerte  pero con la labia que este  tenía termino convenciéndolo y pasaron los meses y  los años  y el encolerizado Manuel  se  fue resignándose a las andanzas del curita e igual que José Alcivar pensó que es provechoso que le ayuden a fecundar a sus féminas y seguir aumentando su numerosa prole.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-13-

 

 

 

 

 

 

 

CAPÍTULO 8

 

EL INCESTO

 

Hablar de la escandalosa forma de vida de los moradores de Río Vendido, rebasa los límites de la moral y las buenas prácticas de convivencia,  pero que más se podía pedir de un pueblo analfabeto  y abandonado a su suerte donde primaba la ley de la supervivencia y las relaciones incestuosas estaban al orden del día, la única función primordial  era reproducirse y no importaba si lo hacían entre hermanos, primos o familiares más cercanos la función era la del conejo o del cuy que por motivos de negocio y para mejorar la reproducción les ponen a 10 cuyas hembras con un solo  cuy macho y este tiene la misión de fecundarlas a todas, algo parecido se practicaba en este lugar y en pleno siglo XXI y ante la vista y paciencia del principal personero religioso de la comarca que lejos de escandalizarse y pedir mesura a la población, era uno de los primeros degenerados que no le importaba abuzar y embarazar a niñas ingenuas.

 

En definitiva el recinto de Río Vendido se había hecho famoso no solo por su historia de muerte y venganza de dos alborotadas familias, sino también por ser un lugar de absoluta promiscuidad sexual donde no se respetaba nada y eran todos contra todas pero,  ojo siempre y cuando pertenezcan a la misma familia, en vista de que involucrarse con los antagonistas de la disputa era completamente prohibido y se pagaba con la muerte.

 

La floreciente aldea se había convertido en la Sodoma y Gomorra de la provincia de Manabí y las autoridades Cantonales y Provinciales estaban seriamente preocupadas al conocer tantas asombrosas historias de muerte y perversión y  buscaban  las estrategias adecuadas para poder intervenir la comunidad  en vista de que a cualquier extraño que ingresaba al lugar no salía ni vivo ni muerto del pueblo maldito y peor aun si era alguna autoridad de control.

 

 

 

 

-14-

 

 

 

 

CAPÍTULO 9

 

 

EL TRUEQUE DE PRODUCTOS ENTRE MUJERES

 

 

Mientras los hombres del pueblo únicamente pensaban en las armas y la venganza  en contra de  sus enemigos, las mujeres libraban su propia batalla  diaria que era como subsistir y alimentar a tanta población existente y creciente.

 

Para ellas lo primordial  era aprovisionarse de alimentos  frescos para sus hijos que se morían del hambre ante la mirada indolente de los hombres de la aldea, sin importar de donde venían y es en este punto que se presenta una especie de acercamiento entre estas dos antagónicas familias que empiezan a realizar el conocido trueque de productos alimenticios.

 

 Las mujeres que correspondían a la Familia Alcivar tenían áreas cultivables intercambiaban yuca, arroz,  plátano y frutas tropicales  con las mujeres de la familia Mendoza que por vivir en las partes altas y riveras del rio tenían leche y carne de chivo, pescado, huevos y aves de corral.

 

Este intercambio lo hacían a escondidas y  en horas de la noche y de la madrugada para evitar que los hombres se enteren y puedan impedir esta actividad que permitía alimentarse a los integrantes de los dos bandos.

 

Los despreocupados hombres del pueblo jamás se percataron del trueque que realizaban las mujeres y más bien se sentían satisfechos por la variedad de productos que se estaba consumiendo.

 

Entre las mujeres en cambio empezó a existir un lazo de amistad y solidaridad, que en cierta forma era un buen aliciente para que algún día esta absurda y estúpida venganza entre familias se termine y puedan  vivir todos en sana paz y en miras al progreso y desarrollo del sector.

 

 

 

 

 

 

-15-

 

 

CAPÌTULO 10

 

EL MANDIBULA BIÒNICA

 

En la comandancia de la policía de Manabí se estaban organizando la rueda de cambios e incorporaciones de uniformados a los diferentes repartos de las cabeceras cantonales y parroquiales y como siempre nadie quería tomar la plaza de Río Vendido, y como era urgente enviar por lo menos dos policías al sector, esta vez se sometió a sorteo y los desafortunados fueron uno con rango de Cabo de apellido Suntaxi y el otro con más experiencia y con rango de Sargento Primero de apellido Minacho y mejor conocido en el argot policial como “El Mandíbula Biónica” por su gran fuerza y la habilidad de jalar pesados vehículos con sus dientes.

 

El nervioso cabo Suntaxi fue prácticamente obligado a viajar a Rio Vendido a diferencia del Sargento Minacho que lo hizo con gusto y beneplácito y tenía muy bien montada su estrategia para ganarse el respeto de los moradores del peligroso recinto.

 

Pues bien  el esperado día que los dos uniformados llegaron al lugar se dio y de inicio los recién llegados  se alojaron en la Iglesia del padre Antonio hasta construir  unos dos improvisados cuartos el uno para que duerman los policías y el otro para apresar a los infractores de la ley.

 

En el primer día de servicio  el Sargento Minacho hizo notar su autoridad a todos los agresivos lugareños, dándoles una verdadera paliza a un grupo de muchachos pertenecientes a la familia Alcivar que fueron a provocarlos y a echar piedras a  la iglesia que era el refugio temporal de los dos uniformados.

 

El fin de semana en cambio después de la misa, el Sargento organizo un verdadero  espectáculo para que todos vean la fuerza que tenía en su mandíbula y arrastró por toda la plaza un viejo remolque cargado de 20 incrédulos y asustados moradores del recinto, luego de esta demostración de fuerza todos le aplaudieron y le dieron la mano al superdotado policía el mismo que pudo quedarse con su compañero  a cumplir la función que les habían encomendado que era controlar el orden y la paz de tan inhóspito y peligroso lugar.

 

 

 

 

-16-

 

Perecía que la gente un poco se estaba civilizando y de manera muy entusiasta ayudaron a la construcción del destacamento de la policía y colaboraron con materiales y sobre todo con la mano de obra.

 

Al popular policía apodado como el “mandíbula biónica” no le faltaron las admiradoras pertenecientes a las dos familias, pero como era un hombre muy serio y responsable fijo una relación permanente con una nieta de Don José Alcivar  que se llamaba Laura y fundó su lugar de residencia al igual que su familia.

 

Pero el trabajo de los dos policías sí que era muy sacrificado y peligroso en vista de que la violencia había vuelto al lugar y los crímenes  continuaban  a diestra y siniestra y  a vista de todo mundo,  ahora los protagonistas eran los jóvenes Alcivar y Mendoza que cuando se encontraban en algún lugar se daban una ronda de disparos y machetazos.

 

El improvisado cuarto que fue destinado para cárcel del pueblo  se llenó rápidamente de infractores y de criminales que poco a poco fueron siendo procesados y llevados a cárceles más grandes a purgar la sentencia otorgada por sus fechorías.

 

Fueron años muy duros en el recinto maldito tanto así que en la primera de bastos el Cabo Suntaxi pidió su cambio, no así el Sargento Minacho que se quedo por varios años en el lugar y como nadie quería ir al lugar sus jefes le dejaron de manera indefinida como jefe de la policía de Rio Vendido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-17-

 

CAPÍTULO 11

 

LA PROFESORA CON LOS NERVIOS DE ACERO

 

El sargento Minacho, mejor conocido como el “Mandíbula Biónica” que se había quedado a vivir en el recinto de Rio Vendido muy preocupado por  el analfabetismo reinante en la creciente comarca y el también como  afectado al no tener un lugar donde educar a sus hijos que había procreado  con Laura una de las nietas de José Alcivar, viajó a la ciudad y se acercó a la  Dirección Provincial de Educación de Manabí a pedir la presencia de un profesor para que imparta la enseñanza a los niños, jóvenes y adultos del pueblo, luego de varios viajes y comisiones, presentando un censo de la población  que le habían solicitado  las autoridades educativas, al  darse cuenta que se justificaba este pedido fue  aceptado.

 

Pero la presencia de un educador en el pueblo maldito tuvo que esperar varios meses más en tal virtud de que nadie quería ir al lugar por dos motivos fundamentales:

1.- La lejanía y el difícil acceso al lugar

2.- Las tétricas y sangrientas historias que se conocían del pueblo.

 

Bueno pero fue tanto la insistencia y la presión del sargento Minacho hasta que por fin le comunicaron que salga el mismo personalmente a traer a la educadora que había sido designada para el sector.

 

La profesora con los nervios de acero que llego a Río Vendido se llamaba Graciela Orosco y era una jovencita recién graduada y el recinto maldito era su primera experiencia en el campo laboral y si que era todo un reto a su capacidad y valor llegar a un lugar tan inhóspito y alejado donde ni siquiera los adultos podían leer ni escribir.

 

Como no había una escuela diseñada a la maestra Graciela le toco pedir posada donde el cura Antonio, el mismo que disponía de un gran galpón en la parte trasera de la Capilla y fue donde improvisaron el aula de clase con rústicas  bancas hechas de  viejos cajones de madera y tablas de monte y como pizarra una hoja de triplex pintada a mano.

 

Como sea el espacio físico estaba listo y ahora se venía lo más difícil que era reclutar alumnos para que asistan a recibir las enseñanzas de la profesora.

 

 

-18-

Pasó una semana completa y nadie quería ir a la escuela, ante esta situación se reunieron el cura Antonio, la profesora Graciela y el Sargento Minacho que era el gestor de esta importante obra y decidieron salir casa por casa

 Inscribiendo a los potenciales alumnos y así lo hicieron, pero igual con muy poco éxito.

 

Ya casi perdiendo la esperanza de conseguir alumnos en vista de que cuando los veían llegar a los tres integrantes de la comisión, la gente se escondía y los niños salían corriendo como si se tratara del cuco, el ingenioso sargento Minacho se le ocurrió  la idea de presionar  a  la población diciendo que los padres que no pongan a sus hijos a la escuela serán apresados y llevados a la ciudad a una cárcel de mayor seguridad.

 

Esta estrategia dio muy buenos resultados y en un solo día se inscribieron cerca de 80 alumnos entre niños de 6 años hasta jóvenes de 18 años que eran completamente analfabetos.

 

Empezaba el trabajo duro de la Profesora Graciela, la misma que tuvo que dividirlos por edades en vista de que era prácticamente imposible  trabajar con un grupo  tan  diferente cronológicamente hablando.

 

El primer día de clases fue todo un caos en vista de que la violencia reinante en el pueblo se había trasladado  a las aulas y los jóvenes Alcivar iban armados con el machete al igual que los Mendoza y en medio del salón de clases se dio una verdadera batalla campal como resultado hubo varios heridos y  un muerto el mismo que fue decapitado y la cabeza rodo junto a las piernas de la maestra Graciela  , ante esta situación la joven educadora horrorizada  lloraba desesperada viendo tanta ignorancia y violencia junta, las clases se suspendieron por varias semanas y la maestra lo único que quería era regresarse a la ciudad y dejar atrás tanto terror vivido.

 

Pasaron las semanas y solo el coraje de la profesora Graciela y el apoyo del Sargento Minacho hicieron que las actividades docentes reinicien pero esta vez con la estricta vigilancia de la policía que permaneció por varios días dentro de la  improvisada aula.

 

La profesora con los nervios de acero empezó su dura y abnegada función de educar a todos estos niños y jóvenes que lo único que conocían de la vida era  la  venganza, la violencia y la muerte  que reinaba en el recinto maldito.

 

-19-

CAPÍTULO 12

 

LA ESCUELITA DE LA NADA

 

Únicamente con gran valor y determinación, una vez superado el  trauma de haber presenciado un crimen dentro del aula, la profesora con los nervios de acero pudo ganarse el respeto de sus alumnos y de los padres de familia en vista de que la abnegada docente trabajaba en tres duras y extenuantes jornadas:

En la mañana trabajaba con los niños pequeños en edad escolar

En la tarde lo hacía  con los jóvenes

Y en la noche alfabetizaba a los adultos que empezaron a interesarse en aprender a leer y a escribir.

 

De los difíciles momentos del inicio de la escuela en el poblado, donde nadie quería asistir solo quedaba el recuerdo pues al momento se encontraban asistiendo alrededor de 200 personas en las tres jornadas de trabajo de la profesora Graciela, la misma que gestionó la presencia de otro educador, petición que fue aprobada por las autoridades de la Dirección Provincial de Educación al ver los resultados y el verdadero milagro que había realizado la profesora con los nervios de acero.

 

Con el entusiasmo que generó la educación en el recinto se organizó mingas y de la noche a la mañana se edificó una verdadera escuela con todas las aulas necesarias y espacios verdes para que los niños y jóvenes puedan recrearse sanamente.

 

La violencia había bajado de tono, el pueblo empezaba a educarse y las dos antagónicas familias ya no se agredían cuando se encontraban, más bien como que comenzaban a respetarse un poco al menos.

 

Todas las mañanas la profesora Graciela hacía sonar una rustica Campana de bronce que era la señal del inicio de las actividades educativas y los niños salían con mucho afán y alegría de sus casas a recibir las sabias y nobles enseñanzas de esta maestra que se había ganado el corazón de los pequeñines estudiantes y de todo el pueblo en general.

 

La escuelita de Río Vendido había surgido de la nada y como un milagro del creador para mitigar en algo la difícil situación reinante en el sector y poder tranquilizar los ánimos de una población que estaba tendiendo a ser mejor.

 

-20-

CAPÍTULO 13

 

LA ACCIDENTADA BRIGADA DEL REGISTRO CIVIL

 

La profesora Graciela muy preocupada de que los estudiantes de su escuela no pueden legalizar sus matriculas y los correspondientes pases de año por no contar con las partidas de nacimiento y al enterarse que nadie las tiene ni siquiera los más ancianos, viaja a la ciudad a solicitar a la Dirección Provincial Del Registro Civil que envíen una brigada de esta institución para que los moradores puedan asentar sus partidas de nacimiento, los adultos puedan sacar su cedula de identidad e igualmente se puedan registrar las defunciones ocurridas en el recinto olvidado.

 

En un principio les causó asombro a las autoridades del registro civil este pedido de la educadora en vista de que ni siquiera sabían que existía este lejano pueblo conocido como Rio Vendido.

 

Fue luego de varios intentos de la maestra y gracias a una orden de la Dirección Nacional, que se organizó la brigada para asistir a trabajar en el recinto.

 

Pero esta accidentada brigada tuvo que pasar algunas peripecias para poder cumplir con su objetivo entre las principales tenemos que se perdieron por varios días en un caudaloso Río, que se le mojaron sus papeles de cedulación y formularios para partidas de nacimiento y defunción y toco mandar a otro grupo de personas a  traer más material.

 

Cuando por fin llegaron al recinto maldito lo hicieron tan cansados que lo único que hicieron es pedir posada en la Capilla del Cura Antonio y ponerse a dormir hasta el otro día que iniciaron con su extenuante trabajo.

 

Muy por la mañana la entusiasta profesora Graciela  prestó las instalaciones de su escuela para que los señores del Registro Civil puedan realizar su trabajo, lo que más llamó la atención fue ver que nadie tenía un nombre escogido y lo hicieron en ese momento y les pusieron unos nombres muy chistosos y como que ya es costumbre en esta provincia poner  a sus hijos nombres de electrodomésticos, marcas de autos, nombres de animales, ciudades o países  y cualquier rareza que se puedan imaginar, como resultado de  su falta de preparación y al apuro e improvisación para inscribir de manera  tardía a sus pequeños vástagos.

 

 

-21-

 

Otra situación que llamó la atención a los brigadistas del registro civil es que nadie sabía leer y escribir y los adultos ponían en su cedula la huella digital.

 

Igualmente fue motivo de sorpresa el saber que toda la población estaba compuesta únicamente por dos apellidos que eran los  Alcivar y los Mendoza incluso los hijos del cura conservaban el apellido de sus madres en vista de que por temor  a las autoridades religiosa superiores nunca los reconoció aunque su paternidad era un secreto a voces en el recinto.

 

Cuando se trató de asentar las defunciones los brigadistas se quedaron perplejos al saber que solo en los últimos cinco años habían fallecido asesinados alrededor de 300 personas que prácticamente era la mitad de la población existente pues de acuerdo al censo realizado se pudo establecer que al momento en Río Vendido existían 650 habitantes.

 

El censo realizado también arrojó como resultado una gran cantidad de muertes de niños al nacer en vista de que no existe nadie que atienda los partos que a veces se complican generando estas defunciones.

 

Bueno la accidentada brigada del registro civil cumplió con su cometido que era declarar ciudadanos ecuatorianos a este creciente grupo de personas para que puedan legalizar su situación educativa y también hizo conocer a todo el país que existía en pleno siglo XXI un alejado lugar donde todavía viven sin luz y sin las más elementales obras de infraestructura básica y donde prima la ley de la jungla.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-22-

 

CAPÍTULO 14

 

EL ASUSTADO MÉDICO RURAL

 

Una verdad a gritos que también pudo evidenciar la brigada del registro civil era la gran cantidad de fallecidos en Río Vendido a consecuencia de heridas de arma de fuego, de machete y cuchillo al igual que la muerte de madres y niños el momento del alumbramiento, por tal motivo era urgente crear un puesto de salud por lo menos con la presencia de un médico rural y así lo consideraron las autoridades del ramo.

 

Por primera vez en la historia del recinto maldito se enviaba un médico recién graduadito, muy nervioso y desconocedor de la amarga realidad que le tocaba enfrentar.

 

Fue la entusiasta profesora Graciela la que le preparó un aula que no se estaba utilizando para que el doctor pueda trabajar, con unas tablas de monte y una colchoneta  se improvisó una camilla de atención y con lo más elemental que el asustado médico había traído, empezó a atender a sus moribundos y accidentados pacientes.

 

Como para bautizarse en el recinto  el mismo día le toco atender a dos parturientas, un herido con perdigones y dos integrantes de las familias Alcivar y Mendoza respectivamente que habían tenido un duelo a machetazo limpio y se encontraban gravemente heridos y sus familiares más cercanos pugnaban para que sean atendidos e incluso le amenazaron al nervioso médico rural con la escopeta para que los atienda, caso contrario si ellos morían, el médico pagaría con su propia vida este nefasto resultado.

 

Ante tanta presión el desesperado médico tuvo que salir de urgencia corriendo a pedir el apoyo del Sargento Minacho, el mismo que acompañado de otro policía hicieron guardia por varias semanas hasta que el nervioso y novato médico rural pueda organizar su trabajo, tranquilizarse para dar una atención oportuna que la creciente población de Río Vendido necesitaba.

 

Las personas del recinto también fueron comprendiendo que lo más importante era la atención a las mujeres embarazadas y a los pequeños niños que morían victimas de cualquier epidemia o en el momento de nacer, pero la paciencia y la educación de la población era un largo proceso que recién estaba iniciando.

 

-23-

CAPÍTULO 15

 

EL CEMENTERIO DEL PUEBLO

 

El médico rural conjuntamente con la profesora Graciela y el Sargento Minacho muy preocupados por el gran número de epidemias reinantes en el pueblo, se encontraban haciendo un inventario de los lugares mas inhóspitos y peligrosos del sector donde pueda existir contaminación o un potencial peligro para la salud de las personas  y es así que detectaron que las fosas comunes  donde habían sido sepultados los difuntos víctimas de la guerra interna de las dos familias,  se encontraban por todo lado y que por la descomposición de los cuerpos existía olores nauseabundos y gran acumulación de moscas y ratas.

 

Ante esta penosa situación y para evitar la propagación de epidemias y enfermedades, se convocó a la primera asamblea de la comunidad donde estuvieron presentes la mayoría de habitantes y luego de una clara explicación del médico llegaron a la salomónica resolución de hacer un cementerio lo más alejado de la población.

 

Pero este trabajo no fue nada fácil en vista de que toco desenterrar  gran cantidad de cadáveres de todo lado y  de todo tiempo, para enterrarlos de una manera mas higiénica y sanitaria en la inmensa planicie que había sido designado como campo santo.

 

Como resultado de esta actividad el recinto maldito apestaba por varios días a carroña y podredumbre y trajo a colación aquella estúpida venganza que dio como resultado la gran cantidad de muertos, pero a diferencia de años anteriores se podía apreciar que los deseos de mas muerte y venganza estaban quedando a un lado y únicamente los que motivaban eso eran los mayores,  los jóvenes y mujeres como que ya no querían saber nada de esta tétrica historia de odio y violencia.

 

Pero en definitiva con la creación del cementerio del pueblo se pudo dar solución a los principales problemas de contaminación y también identificación a los cientos de muertos que hace meses atrás ni siquiera se sabía de quien se trataba y fueron los niños de la escuela motivados por  la profesora Graciela que elaboraron unas rústicas cruces con los nombres de los fallecidos y  por fin sus familiares más cercanos ya tenían un lugar de referencia donde visitar a sus muertitos y llevarles las  flores  silvestres que se daban en el lugar.

 

-24-

CAPÍTULO 16

 

 

LA DESATENCIÓN DE LAS AUTORIDADES

 

El año de medicatura rural había transcurrido y el asustado medico que por primera vez abrió el  camino a la salud en el recinto, se había fortalecido y se había trasformado en un gran profesional de la salud,  debido a  que vivió de cerca la necesidad, la violencia y la muerte, todo esto en condiciones precarias de infraestructura y salubridad.

 

En su modesto consultorio  se encontraba preparando el  informe final de actividades donde más que simplemente  informar lo realizado, se trataba  de un diagnóstico urgente de las necesidades de la población y en el mismo hacía un pedido a gritos y de manera impostergable a las autoridades a que den un giro a su forma impávida de ver las cosas y de manera definitiva den atención a las crecientes demandas y requerimientos de Río Vendido.

 

Una vez que el médico salió del recinto se encargó de hacer llegar copias de su diagnóstico a todas las autoridades tanto cantonales como provinciales para que conozcan la dura situación en la que vive esa pobre gente carente de los más elementales servicios básicos.

 

Pero a pesar de las gestiones realizadas por el profesional de la salud nada se pudo conseguir y tuvieron que pasar varios años más para que las autoridades se den cuenta que existe un recinto olvidado y carente de todo.

 

Los médicos rurales que siguieron llegando todos los años al lugar, igual que el primero tuvieron que batallar contra la adversidad y la necesidad para poder salvar vidas y poder cumplir así su juramento Hipocrático.

 

Y todos los años realizaban su diagnóstico situacional y pedían a las autoridades que vuelvan sus ojos al recinto abandonado, pero sin resultados  indolentes, sordos y mudos ante tan lacerante realidad.

 

Pero estaban cercanas las elecciones  generales y la población de Río Vendido con la Maestra Graciela y el Sargento Minacho a la cabeza repasaban una estrategia para que de manera definitiva se cumplan sus justas aspiraciones de obras para el pueblo.

 

 

 

-25-

CAPÍTULO 17

 

EL CANDIDATO SECUESTRADO

 

Comenzó la campaña electoral a nivel nacional, provincial, cantonal y parroquial y con ella el mercado de ofertas vanas y ofrecimientos malsanos con los que los candidatos a todas las dignidades de elección popular se llenan la boca.

 

En Río Vendido todavía no se elegía representantes  a la  junta parroquial en vista de que aun no se la consideraba como tal, pero por la gran cantidad de habitantes que al fin estaban empadronados y al verlos fácil presa de cualquier politiquero oportunista que podía aprovechar de la condición de analfabetos de la población, se arriesgó a llegar para hacer proselitismo político un candidato a Alcalde del Cantón al cual pertenecía el recinto.

 

Pero aquel accidentado candidato nunca se imagino que iba a ser secuestrado por la población y que para devolverlo iban a solicitar el alcantarillado del pueblo, el agua tratada de consumo humano y la electrificación.

 

Los medios de comunicación nacionales reseñaban esta noticia y se desplazó una comisión de moradores del recinto hasta la gobernación de Manabí a entregar el documento donde solicitaban estas importantes obras a cambio del candidato secuestrado.

 

Que arrepentimiento para el infortunado candidato que tuvo que permanecer casi por dos meses secuestrado en el recinto, en definitiva se le terminaron sus pretensiones de llegar a la alcaldía en vista de que sus opositores tomaron ventaja de su ausencia en el campo de la competitiva campaña electoral.

 

Los que salieron ganando fueron los moradores del recinto maldito que consiguieron que una alta delegación del Gobierno vaya al lugar y negocie la libertad del candidato a cambio de la certera firma de los tres proyectos que solicitaba la desesperada población.

 

Por fin el trabajo en conjunto de los habitantes y la acertada dirección del Sargento Minacho y de la Profesora Graciela había tenido el efecto deseado y se presagiaban mejores días para tan alejado e inhóspito recinto de la provincia de Manabí.

 

-26-

CAPÍTULO 18

 

LAS PRIMERAS VOTACIONES

 

Las gestiones realizadas por el sargento Minacho y la Profesora Graciela habían tenido un buen desenlace pues luego de varios años  de insistir y de cumplir muchos requisitos burocráticos el recinto de Río Vendido fue proclamado parroquia rural.

 

Y se convocó a las primeras elecciones para la conformación de la junta parroquial, esto era una experiencia nueva para la población que recién estaba saliendo de su analfabetismo y no sabía cómo se  procedía  y que es lo que se iba a elegir igualmente no tenían ni idea de  cómo designar  a sus candidatos, por lo que fue necesario que una brigada del tribunal electoral de la provincia pernocte por varios días socializando el proceso que se iba a realizar.

 

Una vez que la población comprendió de lo que se trataba se armaron únicamente dos listas de candidatos y como era lógico de suponerse los integrantes eran miembros de las dos históricas familias en disputa es decir de los Alcivar y Los Mendoza.

 

La lista de candidatos pertenecientes a la familia Alcivar estaba encabezada  por Galo René Alcivar  mejor conocido con el apodo del compadre Gallito por su gusto y afición a las peleas de gallos también era un conocido dirigente deportivo y nieto del tristemente célebre José Alcivar.

 

La otra lista que pertenecía  a la familia Mendoza estaba encabezada por Listerman Mendoza  un pescador que gracias a su autoeducación estaba colaborando con la Profesora Graciela en la escuela del pueblo y según la gente comentaba era hijo del cura Antonio con una hija de Manuel Mendoza.

 

En definitiva el ambiente previo a las primeras elecciones en Río Vendido fue bastante tenso y estuvo marcado por pequeños brotes de violencia entre los integrantes de estas dos antagónicas familias, pero la oportuna intervención del Sargento Minacho con un piquete de policías que había solicitado como  refuerzos para el proceso electoral sofocaron estos enfrentamientos y la campaña electoral se realizó de una manera más calmada y pacífica.

 

 

-27-

Llegó el famoso día de las elecciones y las personas   salían de sus casas muy motivadas y algo curiosas de saber cómo se votaba en la realidad, ya que hasta la fecha únicamente lo habían hecho en un simulacro cuando estuvieron los brigadistas del Tribunal Electoral Provincial, otro grave problema que veían era que no sabían leer ni escribir y otros moradores recién estaban aprendiendo, pero una vez en la escuela del pueblo que fue el único recinto electoral se dieron cuenta que a traves de  la fotografía de sus candidatos se podía apoyarlos y darles el voto.

 

Una vez que se cerró el proceso electoral a las 5 de la tarde únicamente se demoraron media hora en contabilizar las papeletas y proclamar como ganador a Galo René Alcivar  y los cuatro candidatos más que le acompañaban en la papeleta electoral

 

Se piensa que el carisma y la simpatía de este viejo gallero y dirigente deportivo aglutinó mayor respaldo entre la población y sobre todo de las mujeres del recinto que lo apoyaron de manera mayoritaria.

 

Proclamados los resultados a nivel oficial, únicamente se esperaba la posesión de las nuevas autoridades que por primera vez en la historia del recinto maldito,  que ya era una parroquia tenían que ponerse al frente de las demandas y necesidades apremiantes de esta creciente población.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-28-

 

CAPÍTULO 19

 

EL COMPADRE GALLITO

 

El compadre gallito como cariñosamente le decían sus amigos y familiares fue elegido como el primer presidente de la junta parroquial de Río Vendido difícil encargo en vista de que tenía que organizar un gobierno parroquial de la nada, priorizar las obras más urgentes en el sector y lo que era más difícil tener que batallar con los desacuerdos reinantes entre las dos familias que se tenían un odio y resentimiento que no había terminado por varios años y que seguía como un monstruo dormido que en algún momento despertaría ocasionando mas muerte y desolación.

 

En las primeras reuniones de la junta parroquial hubo mucho malestar y desacuerdos  por parte de los moradores del recinto  en vista de que se carecía de lo más básico y elemental y fue el temple y las ganas de trabajar de las autoridades recién electas que les hizo priorizar un pan de trabajo que estaba encaminado a resolver las siguientes necesidades:

 

Agua tratada para toda la población

Alcantarillado Sanitario

Electrificación

Construcción del Subcentro de Salud

Edificación del Parque central de la Parroquia.

 

Para todas estas obras se contaba con un pequeñísimo presupuesto que hacía presagiar que no sería suficiente, es por eso que el compadre Gallito empezó a movilizarse por toda la provincia para conseguir el financiamiento para estas obras prioritarias.

 

Mientras tanto los detractores  del presidente de la junta parroquial encabezados por la familia Mendoza y  muy mal asesorados, pensando que la autoridad nombrada no está realizándola  gestión  necesaria para mejorar las condiciones de vida de la población de la nueva parroquia , se tomaron la oficina de la junta y cogiendo como rehenes a los demás integrantes que se encontraban planificando las actividades a la espera del Compadre Gallito, el mismo que tuvo que regresar de urgencia a Río Vendido y con escopeta en mano hacerse respetar y dar las explicaciones de sus gestiones a los altaneros e iracundos manifestantes que querían matarlo y quedarse ellos al frente de la administración parroquial.

 

 

-29-

 

 

Fue nuevamente la inteligencia y la simpatía de este nuevo y hábil  político lo que pudo calmar los ánimos y luego de indicarles los contratos y las fuentes de financiamiento para construir en el lugar la primera planta de tratamiento del agua.

 

Los enfurecidos protestantes no tuvieron más que ir cediendo sus absurdas pretensiones y se retiraron dando un plazo de dos meses al compadre Gallito para que se empiece a ver obras en el sector.

 

Pero ventajosamente no tuvo que pasar mucho tiempo para que inicien los trabajos en los principales frentes que eran el agua segura y el alcantarillado sanitario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-30-

 

CAPÍTULO 20

 

EL MATRIMONIO CRIOLLO DE ROMEO Y JULIETA

 

El amor rondaba por Río Vendido y precisamente eran  dos polos completamente opuestos y hasta antagónicos  que estaban a punto de juntar sus vidas en sagrado matrimonio sin importarles las diferencias y enemistades marcadas de estas dos familias.

 

Años atrás pensar en una unión matrimonial entre integrantes de los Alcivar y de los Mendoza hubiese sido una aberración y los directamente involucrados en estos amores prohibidos lo tendrían que pagar con sus vidas.

 

Pero los años han pasado para mejorar el corazón y el entendimiento de las personas y parecería que José Alcivar y Manuel Mendoza que son ya un par de ancianos se han quedado solos, cultivando ese odio irracional, pues las nuevas generaciones como que no hacen mucho caso a esta enemistad de ha durado por muchísimo tiempo.

 

Cuando se dio el milagro de que los Alcivar y los Mendoza podían sentarse aunque separados en la viejas bancas de la iglesia del recinto  sin propiciar ningún altercado se empezó a gestar un enamoramiento de esta parejita  que se quisieron desde muy chicos y tuvieron que verse a escondidas en la antigua mina abandonada, nuestros dos enamorados que se asemejan a Romeo y Julieta pero bien criollos son Emanuel Alcivar  que era nieto de José  y Magdalena Mendoza nieta del terrible  Manuel.

 

Estos dos aguerridos  enamorados en un principio tuvieron que callar sus sentimientos  por las tremendas golpizas que les propinaban sus padres que impedían este romance prohibido , pero a pesar de todo salió a flote y venció el amor y al estar Magdalena embarazada sus padres  no tuvieron más que aceptar esta relación y presionar a Emanuel para que le cumpla a la muchacha y las dos familias dejando a un  lado su resentimiento, planificaron la boda que sería un evento especial ya que por fin estarían en la misma mesa las dos familias que hace años atrás de odiaban a muerte.

 

El día del magno acontecimiento el cura Antonio se esmeró en el servicio religioso y la pequeña capilla del pueblo estaba llena de flores silvestres y los niños del coro cantaban dulcemente sus melodías.

 

 

-31-

 

 

 

La novia vestía un hermoso  y a la vez sencillo vestido blanco que había sido elaborado por una hábil costurera de la región, e ingresaba a la capilla del brazo de su orgulloso padre, en el altar le esperaba el Joven Emanuel que vestía un traje obscuro junto a él estaba su madre que fue la que colaboro con todos los preparativos para la boda.

 

Una vez terminada la ceremonia religiosa la fiesta fue en la casa de la novia y estuvieron todos los familiares de los nuevos esposos, es decir casi todos porque ni Manuel Mendoza ni José Alcivar asistieron al compromiso matrimonial de sus nietos.

 

Estos dos enemigos irreconciliables  muy enojados se encontraban solos en sus cuartos respectivamente y casualmente se  dedicaban a  afilar  sus machetes como presagiando que los iban a utilizar.

 

En la fiesta bebieron y comieron copiosamente y el Sargento Minacho muy inteligentemente tenía  policías apostados por  todo el pueblo por si acaso se registre algún inconveniente, pero de manera muy sorprendente todo se desarrollo de forma  tranquila y civilizada hasta que la joven pareja se retiro a su nueva casa a consumar su matrimonio, a pesar de que esto ya se realizó antes,  tanto así que la novia llevaba dos meses de embarazo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-32-

 

 

CAPÍTULO 21

 

LA PAZ FIRMADA CON TINTA SANGRE

 

Si bien es cierto que el matrimonio de Magdalena Mendoza  y Emanuel Alcivar  vino a consolidar la paz entre estas dos familias, todavía quedaba un eslabón pendiente en esta cadena de odio y muerte.

 

Este eslabón era el odio enfermizo que se tenían José y Manuel que fueron los que originaron esta enemistad   hace muchos años atrás por motivo de la posesión de las tierras que hoy corresponden a la parroquia rural de Río Vendido.

 

Estos dos ancianos al ver el acercamiento de sus familias, piensan que el motivo de estar vivos,  que era el odio que los alimentaba ya no existe y que ellos están demás en este mundo y  buscaban la salida para terminar con sus miserables vidas.

 

Valiéndose  de un pequeño niño del pueblo, José Alcivar  manda una misiva a Manuel Mendoza  en la misma le retaba a un duelo a machete limpio en la vieja mina abandonada, la misma que meses atrás fue la muda testiga de los amores de Magdalena y Emanuel.

 

Al recibir el mensaje Manuel Mendoza sale con destino a la vieja mina, armado con su afilado machete cuando llega le encuentra a José Alcivar que al verlo le dice “ por fin estamos a solas maldito, ahora si vamos a saber quién es quién “ a lo que Manuel responde “ Este momento lo he esperado por años, es mas ha sido la razón de mi existencia, acabar con tu miserable vida “ dicho esto los dos ancianos se trenzan en una sanguinaria contienda a machete limpio y como resultado de la misma quedan los dos cuerpos tendidos en la vieja mina y su sangre se mescla con el agua del río.

 

Un grupo de niños que jugaba cerca del lugar al ver que el agua del río venía roja se van a ver qué pasaba más arriba a la altura de la mina y encuentran los dos cadáveres y en seguida avisan a las autoridades de policía.

 

El Sargento Minacho toma procedimiento y en su parte policial informa que los muertos son José Alcivar y Manuel Mendoza que se batieron a duelo con machete.

 

 

-33-

 

Los familiares de los infortunados ancianos retiran  los cadáveres  y  en un hecho sin precedentes los velan juntos en las instalaciones de la Junta Parroquial y el Compadre Gallito en su calidad de Presidente de la misma   da un discurso en el que llama a la reflexión para que estas dos personas sean las últimas víctimas de este absurdo odio.

 

En el cementerio del pueblo también los sepultan cerca y todo dentro de un ambiente de armonía y solidaridad entre las dos familias.

 

En definitiva con la muerte de estos dos personajes, implícitamente se firmo una paz definitiva entre los Alcivar y los Mendoza que empezaron a vivir y a trabajar como una verdadera y gran familia por el progreso y el desarrollo de la región.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-34-

 

CAPÍTULO 22

 

 

LA ELECTRIFICACIÓN

 

 

 

Las gestiones realizadas por el Compadre Gallito al frente de la junta parroquial  de Río Vendido empezaban a tener sus frutos y la población  veía con mucho entusiasmo como sus condiciones de vida iban mejorando primero con la dotación de agua segura para el consumo humano  y posteriormente con la consecución del alcantarillado sanitario.

 

Pero las buenas noticias continuaban en este recinto, hace pocos años atrás olvidado y es que se había aprovechado un embalse del río para generar energía eléctrica y justo en estos días se estaba a punto de inaugurar el sistema de electrificación que terminaría con toda una vida de tinieblas en las noches de Río Vendido.

 

Como nunca la población estaba de fiesta y no era para menos por fin se iba a contar con las luminarias en las calles y con la electricidad en los hogares, los mayores se encontraban algo incrédulos y no sabían cómo se pudo conseguir esto, bueno arrancó la inauguración de tan importante obra y luego de las palabras de rigor por parte de las autoridades , los moradores del sector disfrazados de negros dieron el bautizo respectivo al nuevo sistema y precisamente a las 7 de la noche se iluminó por primera vez el pueblo lo que causo alegría y motivo de celebración de sus felices habitantes que bailaron y tomaron  hasta el día siguiente.

 

Los más emocionados eran los niños que por fin podían jugar hasta muy noche los días viernes y sábados, ya que el domingo después de la misa  todo mundo se concentraba en sus casas para descansar e iniciar las actividades laborales y educativas del  día lunes.

 

Con la aparición del fluido eléctrico se pusieron en auge los locales de venta de electrodomésticos, los mismos que recién podían ser utilizados y algunas personas noveleras que  los tenían comprados por años y al no estar en funcionamiento se habían dañado y les toco compra o fiar un nuevo.

 

 

 

 

-35-

 

No faltó el entusiasta negociante  que se puso una improvisada sala de cine donde se proyectaban viejas películas, que para los moradores del recinto eran toda una novedad igualmente recién pudieron conocer noticias del resto del Ecuador y lo que más añoraban las noticias del Campeonato Ecuatoriano de Fútbol.

 

Las mujeres por fin podían ver sus  novelas sufridoras  que trasmiten en todos los canales de televisión, es decir el desarrollo y el progreso había empezado en este alejado lugar, aunque en forma algo tardía.

 

Con estas importantes obras para la parroquia el compadre gallito fue reelecto por un periodo más, donde se preocupó por el ornato del centro del pueblo gestionando obras que dieron un toque diferente a las calles, a los espacios verdes y al parque del sector.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-36-

 

 

CAPÍTULO 23

 

 

LA BOTICA DEL PUEBLO

 

 

Con la electrificación en pleno funcionamiento  el pueblo apuntaba a un desarrollo acelerado y es así como se instalaron todo tipo de establecimientos comerciales,  pero faltaba lo básico que era una botica para el pueblo, a pesar de que se decía infundadamente  que la salud es gratuita y que en el centro de salud tenían la obligación de dotar de medicamentos a la población , esto en Río Vendido era una quimera y  nunca se dio y fue la visión de la esposa del Sargento Minacho que vio la necesidad de dar este  servicio a los moradores de la población que incluso seguía muriendo por no contar con medicamentos de manera oportuna.

 

Con mucha expectativa se abrió la botica del pueblo y la clientela abarrotó este establecimiento que fue muy productivo y tuvo la oportunidad de salvar muchas  vidas de los enfermos y accidentados habitantes del sector.

 

Mientras el médico del centro de salud prescribía la medicación la esposa del Sargento Minacho se daba modos de atender su local y salía dos veces por semana a la ciudad más cercana para abastecerse de los medicamentos básicos que se vendían como pan caliente.

 

Para esa fecha el Sargento Minacho se encontraba en el curso de asenso para el grado de Sub oficial y una vez que consiguió su nuevo rango  inicio una gira por todo el mundo dando a conocer la  habilidad que tenían en su mandíbula jalando pesados automotores y su orgullosa esposa había puesto en la botica una televisión con una enorme pantalla para que todos puedan observar a su increíble consorte  haciendo actos realmente espectaculares y paseando su fama por todo lado.

 

Con la implementación de la botica del pueblo se completaba las necesidades más urgentes de la población que empezaba a vivir de manera civilizada y con todos los servicios básicos que por durante muchos años les fueron negados.

 

 

 

 

-37-

La botica del pueblo fue una obra muy importante en el sector ya qué incluso daba atención a domicilio a los pacientes que por su enfermedad  no podían  salir de la casa.

 

En definitiva la salud mejoró grandemente y el número de defunciones fueron bajando y más bien se fue consolidando una población que gracias a sus buenos hábitos de alimentación y sin tener  mayores vicios vivía un poco más de lo establecido.

 

Parecía que de forma definitiva se pudo erradicar la violencia y la muerte por la cual el recinto se hizo famoso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-38-

 

CAPÍTULO 24

 

 

EL PARQUE DE LOS CHIVOS

 

 

El compadre Gallito, muy eficiente en su trabajo y como contraparte del apoyo que recibió del electorado de Río Vendido volviéndolo a reelegir como presidente de la junta parroquial, ha cumplido con todas las obras planificadas y es así como se realiza la inauguración del parque central de la parroquia el mismo que es una verdadera obra de arte y que conserva las tradiciones y las costumbres de esta pujante localidad.

 

Pero lamentablemente todavía existe en el sector ese pensamiento retrograda y mal intencionado que no se duele de las obras que se realizan con mucho esfuerzo de sus autoridades  y no faltó los irresponsables que amarraban sus chivos en las jardineras del vistoso parque central.

 

Pero la autoridad parroquial no estaba dispuesta a permitir que esta importante obra que era  patrimonio de la parroquia sea mal utilizada y con el apoyo de la policía se llevó los chivos detenidos y les obligó a los infractores a pagar una multa para retirar los animales.

 

El malestar de las personas que fueron afectadas por las multas por amarrar sus animales en el parque fue evidente y se organizaron para recoger firmas  según ellos destituir al compadre Gallito de sus funciones, pero como se dice vulgarmente se dieron con la piedra en los dientes, ya que la población le apoyaba ampliamente a la autoridad por que fueron testigos del gran cambio que género, de ser en el pasado  un pueblo olvidado a contar  en la actualidad con todos los servicios básicos.

 

Los indignados detractores del compadre Gallito  al ver que nadie quiso firmar su petición, se embriagaron en la  única cantina que había en el pueblo y luego salieron a insultar a la autoridad en las inmediaciones de la casona parroquial, el mismo que  con todo su derecho, los hizo apresar y los tuvo detenidos hasta que les pase la borrachera,  pero esta vez no hubo multa en el aspecto  económico por causar desmanes en estado de embriaguez , sino mas bien la sanción fue realizar trabajo comunitario en el parque donde  sus animales habían causado daños, con esta experiencia a ninguna persona  se le ocurrió nunca más amarrar los chivos en el lugar .

 

 

-39-

 

Con este vistoso parque  como punto de referencia de la parroquia de Río Vendido, se incentivo el turismo, se  mejoró las vías de acceso y la forma de llegar a la población con una empresa de lanchas a motor y el difícil y peligroso ingreso  que anteriormente se lo hacía a lomo de mula o a pie fue mejorado, se lo hiso carrosable y como novedad recién entraron los primeros vehículos a motor a la población.

 

En definitiva la nueva parroquia apuntaba para grandes cosas y se había por fin desterrado el fantasma del odio y la venganza, parecería que toda la población apoyaba  el progreso y desarrollo que se  estaba generando.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-40-

 

 

 

CAPÍTULO 25

 

 

LA MINA ENCANTADA

 

 

Dicen que en cada pueblo pequeño siempre existe una historieta o una fábula de hechos maravillosos y de personajes extraordinarios y Río Vendido no podía ser la excepción y es por eso que luego de la trágica muerte de José Alcivar y de Manuel Mendoza en la vieja mina abandonada, se empezó a relatar un sinnúmero de tétricas y fantasiosas versiones de personas que juraban  que durante la noche y la madrugada se escuchan cadenas que arrastran por el piso, igualmente quejidos y risas, pero lo más espeluznante fue un relato que decía que una noche regresaba a su casa un hombre luego de tomarse unos tragos en la cantina del pueblo y que vio con sus propios ojos a los difuntos Alcivar  y Mendoza batiéndose a machete limpio  en la entrada de la misteriosa mina abandonada.

 

Este hombre dicen las malas lenguas  que regresó a su casa con las justas y que empezó con vómito y diarrea, y si no hubiese sido por la oportuna intervención del   médico del pueblo, el impactado individuo  se moría deshidratado  a motivo de este encuentro de ultratumba que tuvo.

 

Es decir todas las noches se escuchaba estos rumores en la cantina del pueblo tanto así que la población se organizó y le solicitaron al cura Antonio que de una misa en el lugar y que bendiga las inmediaciones de la vieja mina abandonada.

 

Pasaron los meses y los fantasmas de la mina parecía que se tranquilizaron y en una ocasión un grupo de muchachos algo tomados,  se armaron de valor y se acercaron al lugar por el brillo que este generaba en plena noche obscura y lo que descubrieron no fue precisamente fantasmas, sino mas bien encontraron una beta de oro que era el motivo del resplandor.

 

 

 

 

 

 

 

-41-

Al día siguiente estos aguerridos y valientes muchachos fueron donde  el compadre Gallito y le indicaron el lugar donde encontraron la beta de oro y efectivamente el hallazgo fue confirmado y una vez que se hicieron los tramites de ley se empezó a explotar esta mina de oro que trajo como consecuencia un notable  auge económico al sector.

 

 

Lo que inició siendo una tétrica historia de terror de los muertitos que no podían descansar en paz termino debelando  que aquella vieja mina abandonada por años de años poseía en sus adentros el preciado metal que fue explotado y sus utilidades se repartieron entre los habitantes del pueblo que pasaron  a ser  pescadores y agricultores a mineros y fue esto lo que atrajo gran  cantidad de gente al pueblo a trabajar y a conocer la mina encantada de Río Vendido que vino como una bendición al sector que tanto lo necesitaba para alcanzar su desarrollo y superación .

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-42-

 

 

CAPÍTULO 26

 

 

MIRANDO HACIA EL FUTURO

 

 

Parecería que el mana sagrado sigue lloviendo del cielo en Río Vendido una prospera parroquia que gracias a la pujanza de sus autoridades y al apoyo de los moradores se ha logrado consolidar con todas sus obras básicas y elementales que hace años atrás les eran negadas por ser un paraje inhóspito y sanguinario.

 

Pero los años han pasado y gracias al descubrimiento de la mina de oro la prosperidad económica ha florecido y la calidad de vida de la gente ha mejorado grandemente.

 

En el aspecto educativo la escuelita que la inicio la profesora Graciela con mucha dificultad y hasta con un muerto de por medio en la actualidad es una gran unidad educativa y alberga a todos los niños y jóvenes de la parroquia e incluso de las localidades cercanas, ya que el nivel educativo es bastante alto  gracias al empeño que le pone esta carismática educadora.

 

El centro de salud que empezó con un asustado y nervioso médico  rural al momento se ha convertido en un centro de atención primaria en salud con varios médicos y enfermeras que se dedican a la noble misión de salvar las vidas de sus pacientes, pero a veces no tienen mucho trabajo en vista de que la violencia y las muertes provocadas en riñas y enfrentamientos personales ha desaparecido por completo y al ser una población con buenos hábitos de vida, no hay muchos enfermos, el trabajo más bien  se centra  en el área de la maternidad , en ese punto sí que la población sigue practicando el deporte por el cual Río Vendido de hiso famoso y se pobló de tal manera.

 

El Sub oficial Minacho se retiró de la Policía con todos los honores del caso y se radicó de manera definitiva en Río Vendido donde estaba su familia, y al momento se encuentra viajando por el gran país del norte y se presentó hace pocos días en  “Sábado Gigante” con la conducción de Don Francisco, un Chileno que tiene su programa de variedades por muchos años en la cadena Univisión que es vista en todo el mundo.

 

-43-

 En esta presentación  el hábil y fuerte ex policía hiso un derroche de su potencia jalando una larga hilera de vehículos con su mandíbula y cuando lo entrevistaron el orgullosamente manifestó que era Ecuatoriano y que vivía en el hermoso paraje de Río Vendido,  que su forma de vida tranquila y la buena alimentación que es característica del sector le permitió desarrollar esa increíble fuerza en su mandíbula.

 

En definitiva las buenas noticias continúan en Rio Vendido que por fin cuenta con sus calles adoquinadas, espacios verdes, canchas deportivas  y existe el proyecto de traer un colegio técnico para los jóvenes puedan continuar sus estudios.

 

Lo sucedido en este recóndito recinto de la costa ecuatoriana es un claro ejemplo de lo que se puede lograr cuando existe el coraje y la fuerza de voluntad suficiente y dejar a tras tantos años de miseria, muerte y abandono y erguirse activo y soberano mirando únicamente el presente y proyectándose hacia un futuro eminentemente positivo con el acompañamiento de la población y sus autoridades.

 

 

 

 

 

FIN.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-44-

1 comentario

García -

tan lejos y tan cerca de la realidad de Rio Vendido,si quieres conocer su realidad y sus historias que son mas facinantes que la que has inventado avisa, te puedo llevar allá y podrás escribir un libro mejor que el de los aurelianos y arcadios de garcía marquez