CUENTOS INFANTILES PARA MI CAYAMBE.
CUENTOS INFANTILES PARA MI CAYAMBE
AUTOR: OSCAR PATRICIO NOVOA
AÑO 2017
JOSELITO Y LOS PARAMOS DEL PINAURCO.
Cuando se vive en la ciudad las personas se imaginan que el agua únicamente viene de los grifos y este criterio generalizado y hasta irresponsable hace pensar y proceder en una cultura de despilfarro de este recurso que por nuestro descuido se va acabando.
Joselito era un niño de 10 años que estudiaba en una escuela del centro urbano del cantón, él y sus compañeros cuando salían al baño y al lavamanos desperdiciaban el agua por varios minutos dejando el grifo abierto mientras se jabonaban las manos y de manera muy irresponsable jugaban, se mojaban y echaban el agua al piso.
Pero si Joselito y sus compañeros desperdiciaban el agua en su escuela, las autoridades de la institución educativa no se percataban los daños que tenían los tanques de los sanitarios e igualmente los grifos que choreaban el líquido vital por todo lado, y por este motivo pagaban onerosas facturas por tener un consumo de agua demasiado elevado.
En una ocasión Joselito y su padre asistieron a una invitación que les hizo un compadre a una comunidad rural que precisamente era el lugar de donde provenía el agua para la ciudad, cuando llegaron se sorprendieron al ver como los moradores de esa comunidad trabajaban en mingas para limpiar los caminos, la maleza y los excrementos del ganado que está cerca de las vertientes de agua del Pinaurco.
Otras personas en cambio lavaban los inmensos tanques que almacenaban el agua para el consumo de toda la ciudad, cuando el compadre del padre de Joselito termino la minga, les explico el arduo trabajo que realizan a diario para mantener el caudal de agua que es la fuente de vida de nuestro pueblo.
Joselito por fin comprendió el gran esfuerzo que se realiza en los páramos para cuidar y proteger el líquido vital y se sintió culpable por el desperdicio del agua que realizaba él y sus amigos en la ciudad.
Esa noche durmieron en la humilde casa del compadre que estaba cerca del cerro del Pinaurco, y tuvo un sueño muy revelador, Joselito y sus amigos se encontraban en su escuela y cuando salieron al recreo lo primero que hicieron es abrir los grifos de agua y se sorprendieron al ver que no caya ni una sola gota de agua, igual los baños se encontraban sucios , en su sueño pasaron varios días y hasta cuando el director de la escuela anuncio en el patio que el agua se había terminado y que ahora tocaba pagar grandes sumas de dinero para tener un vaso de agua.
Era algo desesperante las personas empezaban a morirse de deshidratación por la falta del líquido vital, Joselito en su sueño se encontraba moribundo cuando alzo la mirada al cerro del Pinaurco y escucho una voz que le decía, “Por la culpa de todos ustedes se ha terminado el agua, la población está destinada a morir irremediablemente”.
Joselito grito fuertemente nooooo, en eso se despertó de su horrible sueño, al día siguiente cuando regreso a su casa, hablo con sus padres y hermanos y les conto su sueño, comprometiéndoles a usar racionalmente el agua, lo mismo hizo en su escuela, hablo con el director y se formó la primera brigada de guardianes del agua.
Joselito cuando mira hacia la montaña del Pinaurco, recuerda la forma como los comuneros trabajan arduamente por conservar el agua y también de su aterrador sueño y es lo que le da la fuerza para seguir con su misión de ser guardián del mayor tesoro que tenemos los seres humanos.
FIN.
LOLITA LA PERRITA QUE QUERIA VOLAR.
Todavía recuerdo con nostalgia y a la ves con profunda alegría cuando Andresito llego una mañana a casa con una pequeña cachorrita de raza Schnauzer que le había obsequiado su enamorada, desde un principio el tierno animalito se ganó el cariño de todos por su hermosura y las gracias que realizaba.
La bautizamos con el nombre de Lolita y se convirtió en un integrante más de nuestra familia, dormía en la cama con los chicos y jugaba todo el día persiguiéndolos y mordiendo con sus pequeños colmillos todo lo que se le cruzaba en el camino, no se salvaban de sus juegos los zapatos, las medias, las sandalias y los peluches que encontraba.
En definitiva, Lolita vino a alegrar los corazones de todos y como era un integrante más de la familia había que cuidarla como tal, con sus vacunas, sus diminutas prendas de vestir y hasta con sus cortes de pelo.
Pasaron los meses y la cachorrita iba creciendo, pero lamentablemente se acabaron las vacaciones de los chicos y Lolita fue subida a la terraza para que permanezca allí hasta que mi esposa y yo regresáramos del trabajo, todo estaba muy bien hasta que un cierto día, Lolita quiso volar y se lanzó de la terraza del tercer piso donde vivíamos y muy tarde se dio cuenta que no tenía alas como los pajaritos que le gustaba perseguir.
Como consecuencia de su aventura aérea se rompió una patita trasera, pero gracias a Dios sobrevivió, pero toco ponerle una férula plástica y a pesar de su terrible accidente seguía siendo la misma traviesa y juguetona, era muy gracioso verle cuando caminaba con su férula, era fácil saber dónde estaba por el ruido que generaba, paso un mes y Lolita se restableció completamente de su patita trasera.
Desde ese entonces tuvo mucho respeto por las alturas y no intento nunca más volar, pero una extraña enfermedad fue desmejorando su salud , dejo de jugar, de comer y vomitaba con frecuencia, la llevamos al veterinario y le dio unas pastillas, pero su estado no mejoro, y a los ocho días de presentar estos síntomas, murió dentro del seno familiar con mucha tristeza la velamos en su cojín favorito en la sala, todos lloramos y en la tarde la enterramos en el jardín de la casa.
En ese lugar nacieron unos bellos geranios rojos y cada vez que los miro me acuerdo de nuestra hermosa y traviesa mascota.
Estoy seguro, que Lolita hoy está en el cielo de los perritos y por fin está cumpliendo su anhelado sueño que era volar.
FIN.
LA PEQUEÑA LAVANDERA.
Hace muchos años atrás cuando no existía ni luz eléctrica ni agua en las casas la costumbre de la población era salir a lavar en las aguas del Río Blanco y se podía observar gran cantidad de personas lavando, cada familia tenía su piedra y colaboraban todos los integrantes hasta que llegaba la noche y salían los hombres cargados tremendos baldes y tinas de ropa lavada rumbo a sus casas.
Julita era una niña pobre de ocho años que vivía con su anciana abuela muy enferma y que no podía caminar, la pequeña niña se encargaba de todas las pesadas actividades domésticas y se daba tiempo para salir rumbo al río cargada su canasto de ropa y acompañada de su fiel amigo de cuatro partas llamado Moncho que lo había encontrado meses atrás muy pequeñito y botado en un basurero.
En una ocasión Julita y Moncho salieron de su casa muy por la mañana, una vez que había cumplido todas sus tareas y su abuela se había quedado dormida, muy entusiasmada salió con su canasta de ropa y se acomodó en la piedra de lavar en las orillas del río, no habrá pasado una media hora, cuando de pronto observo un brillo inusual en el agua.
Sin prestarle mucha atención continuo lavando pero el brillo se acercaba más hacia ella, fue cuando se sacó sus viejos zapatos y se internó en las aguas del río, el agua estaba helada y cada vez Julita se hundía más, su fiel perro Moncho se lanzó al rescate y cuando parecía que la niña se ahogaba, alcanzo al objeto que brillaba, que era una moneda de oro, guardo la moneda y le marco a su perro y poco a poco salieron del agua.
Seguramente esa moneda se cayó de la ropa de alguna persona adinerada mientras la lavaban, pero de todas manera Julita que era una niña tan buena y trabajadora tuvo la dicha de encontrarla y con ella pudo comprar las medicinas para su abuela, ropa para ella, huesos carnuditos para Moncho y comida para todos por varios meses.
Desde aquella mágica mañana nuestra pequeña lavandera va al río con más entusiasmo que antes acompañada de su fiel mascota y siempre mira el brillo que se refleja en las aguas del río.
FIN.
EL NIÑO Y LA MULA.
Hace varios años atrás en la Parroquia de Cangahua estaba por iniciar un nuevo año lectivo y José que vivía en la comunidad de Carrera muy preocupado sin saber cómo su pequeño hijo bajaría a la escuela central , pensó en comprarle una vieja mula que era propiedad de Anselmo el chumado de la localidad, que sufrió un accidente y ya no salía de su casa y por consiguiente no requería los servicios del semoviente.
Se pacto el negocio y José pago tres quintales de papas y doscientos sucres por la mula, lo siguiente fue enseñarle a montar a su hijo, cosa que no fue difícil, ya que el chico era un jinete muy habilidoso.
Al día siguiente muy por la mañana el niño ensillo su mula, tomo su mochila con los útiles escolares y se enrumbo a su escuelita, todo iba muy bien hasta que la defectuosa mula no obedeció las órdenes del chico y tomo su propio camino, que ya lo conocía de memoria, cuando llego a una puerta el animal se paro y no hubo poder humano que lo mueva, cuando el niño alzo a mirar la casa en mención se dio cuenta que era la cantina del pueblo donde el infortunado de Anselmo pasaba todos los días.
El muchacho apurado dejo a la mula en la cantina y se fue caminando a la escuela, por tal motivo llego atrasado y fue llamado la atención por su profesor, en la tarde cuando termino la jornada educativa el niño fue a ver la mula, que seguía en la cantina.
José al ver que su hijo no llegaba a la casa tomo su caballo y presuroso fue en su busca, cuando llego a la escuela los profesores le explicaron lo que había sucedido y lo fue a buscar en la cantina.
Cuando llego el niño lloraba sin poder mover al animal, entonces José le dijo, que él se fuera en su caballo y él se montó en la mula y le dio un vetazo en la parte trasera y el terco animal salió asustado.
Cuando llego a la casa José le explico que esa mula era del chumado del pueblo y que tenía la mala costumbre de pararse siempre en la cantina y que con un vetazo en la cola el animal entiende y se mueve.
Pasaron muchos meses para que la mula se acostumbre a su nuevo amo, obedezca y lo lleve a la escuela, sin antes pasar por la cantina.
Pero un cierto día ya no se paró en la cantina y fue derechito a la escuela, el animalito había cambiado su mal habito y ahora le encantaba estar junto a los niños y lejos del olor del trago que consumían en ese lugar.
Todos somos capaces de cambiar nuestros malos hábitos y costumbres, tratando de buscar lo bueno y positivo de la vida.
FIN.
EL DUENDE JUGUETÓN.
Esta historia se desarrolla en el mágico sector del Rio Blanco donde los duendes hacen de las suyas cuando se oculta el sol y salen de sus casas que se encuentran bajo las piedras del río.
Estos pequeños personajes de color verde y enorme sombrero son muy trabajadores, atesoran sus monedas de oro y no asustan a nadie, siempre y cuando no los molesten y no se metan con sus tesoros.
Blanquita era una tierna niña de unos 7 años de edad que salía todas las tardes a jugar en las orillas del río, también le encantaba recoger margaritas, se entretenía arrogando piedras al agua
Un cierto día cuando los últimos rayos del sol iluminaban las riberas del río, observo a un pequeño personaje que se ocultaba tímidamente en una gigantesca roca, lejos de asustarse Blanquita se acercó y lo quiso atrapar, pero muy velozmente se metió por debajo de la piedra.
Muy entusiasmada Blanquita salía todas las tardes a esa hora a tratar de encontrar al pequeño personaje de color verde y gran sombrero, pero no tuvo suerte, durante varias semanas, pero una tarde ya sin esperanzas de verlo se sentó en una piedra y se puso a llorar, cuando sintió que alguien se acercaba muy despacio, regreso a ver y era el duende, se acercó y le dijo ¿Por qué lloras Blanquita?, la niña se quedó sorprendida y le contesto, como sabes mi nombre.
El duende respondió, yo sé todo de ti, siempre te veo jugando en el Río, yo me llamo Luisito y soy el más pequeño de los duendes que vivimos en este lugar, desde ese día nació una maravillosa amistad entre los dos.
Todas las tardes Luisito y Blanquita jugaban en el rio, pero sus padres no estaban de acuerdo en vista de que pensaban que la niña estaba volviéndose loca, porque nadie más podía verle a su pequeño amiguito.
Los demás duendes que vivían con Luisito también estaban enojados, yaqué por estar en el juego había descuidado las tareas a él encomendadas.
Pero a pesar de sus diferencias, esta tierna amistad duro por varios años hasta que la pequeña Blanquita empezó a crecer y tuvo su novio, entonces dejo de ir al rio y Luisito tuvo que conformarse con no ver más a su querida amiga.
Pasaron los años y cuando Blanquita visita el lugar donde vivió mágicas aventuras sonríe con emoción y añora volver a ver a su pequeño amigo.
Los valores de la amistad son lazos muy hermosos y eternos sin importar las diferencias, un buen amigo es un verdadero tesoro más valioso que el mismo oro.
FIN.
EL CAPITAN DEL BARCO DE PAPEL.
Rolando era un niño que vivía con su abuela y sus hermanos por el sector norte de nuestra ciudad para ser exactos junto a la antigua acequia del Rio Blanco, sitio muy vistoso y de hermosos recuerdos para todos los que tuvieron la oportunidad de jugar en ese encantado lugar.
Muy presuroso Rolando regresaba de su escuela, arrancaba una hoja de papel de su cuaderno de tareas y les pedía a sus hermanos mayores que le den haciendo su amado barquito de papel, cuando estaba listo salía saltando y muy feliz rumbo a la acequia a jugar y a soñar por varias horas con su barco en donde él era su capitán.
Pasaba el tiempo y su abuela muy preocupada lo hacía buscar con sus hermanos, los mismos que lo traían marcado y casi dormido y con su ropa muy mojada, lo que le provocaba una fuerte gripe y tenían que llevarlo al médico del pueblo para que le pinche al pequeño capitán.
Pero la fascinación de Rolando por los barquitos de papel era tan fuerte, que apenas se recuperaba, corría a la acequia a seguir viviendo sus mágicas aventuras acuáticas y ni siquiera pedía ya la ayuda de sus hermanos para confeccionar el barquito, yaqué a estas alturas había aprendido a hacerlos de mejor manera y de varios modelos.
En una ocasión su abuela lo castigo por quedarse hasta muy noche en la acequia, y Rolando se retiró a dormir sin merendar, pero las historias y aventuras del pequeño capitán continuaron en sus sueños mientras dormía.
Soñaba que estaba puesto su uniforme blanco y que era el capitán de un hermoso barco que navegaba por los mares del pacifico, pero de pronto una tormenta estuvo a punto de hacer naufragar la embarcación , y gracias a su pericia y habilidad en el timón hizo que la nave salga airosa, el capitán se ganaba los aplausos y la admiración de todos, muy feliz Rolando saludaba con su tripulación, en ese momento se dio cuenta que su elegante uniforme estaba mojado, cuando se despertó su cama estaba estilando, el pequeño de la emoción se había orinado.
Su enfadada abuela le hizo lavar las cobijas y secar el colchón y le prohibió ir a la acequia a jugar, pero sin embargo Rolando se escapaba cuando su abuela no estaba y seguía soñando despierto con su barquito de papel.
Pasaron los años y Rolando ingreso a la marina del Ecuador, para cumplir el sueño de toda su vida que era ser capitán de su embarcación.
Los sueños y la perseverancia nos ayudan a forjar nuestro destino, siempre se debe soñar en grande para alcanzar nuestros ideales.
FIN.
LOS PEQUEÑOS DIABLILLOS.
Luis y Alfonzo eran dos hermanos que se quedaron huérfanos de padre siendo aún muy pequeños su abnegada madre lavaba ropa ajena para poder ganar algo de dinero y alimentar a estos dos diablillos que se caracterizaban por inquietos y traviesos.
El día en que su padre falleció, durante el velorio, un pariente lejano se acercó donde Luis que era el más grande y le obsequio 10 reales antiguos , que en esa época era una cantidad importante, el muchacho muy alegre fue donde su hermano y le dijo, mira por la muerte de nuestro padre un señor me dio 10 reales, a lo que el pequeño Alfonzo respondió en voz alta, cuando se morirá mamita para que nos den 10 reales más, los asistentes al velorio que escucharon al chico, se rieron de manera muy discreta.
Pero las travesuras de estos dos hermanos fueron aumentando y en una ocasión entraron muy temprano a la iglesia y mientras todos oraban de rodillas se dieron tiempo de amarrarlos con los cordones de los zapatos contra las bancas, cuando los fieles se pusieron de pie a recibir la comunión se fueron al suelo, lo que causo las risotadas de los asistentes.
Pasaron los días y los dos diablillos se fueron a jugar trompos sobre las plantas del parque central, cuando vino el policía municipal, lejos de obedecerle le empujaron al suelo y salieron corriendo, más tarde fueron detenidos y llevados a órdenes del comisario, su pobre madre tuvo que vender un chancho para pagar la multa y poderlos sacar.
A pesar de los castigos de su madre y la prohibición de que salgan de la casa a hacer sus acostumbradas travesuras, los diablillos se daban modos de burlar la vigilancia y salir a hacer de las suyas.
Un día llego la noticia de que se estaban subiendo al árbol de capulí de un vecino y su madre pidió la ayuda de un tío cercano para poderlos bajar, cuando se percataron de su presencia, se subieron más arriba, el dueño del árbol de capulí al ver la necedad de los muchachos para bajarse fue a traer una hacha y dijo, hoy tumbo este árbol que es el alcahuete de estos vagos.
Cada hachazo hacia temblar el árbol y los diablillos nada que bajaban, cuando el hombre que estaba cortando el árbol sintió que estaba sudando, el que alza a ver se da cuenta de que uno de los chicos se estaba orinando en su cabeza.
Siguió cortando el árbol con mucha furia y cuando por fin cayo, los diablillos salieron corriendo del lugar, pero entre todos los agarraron, les ortigaron, y les bañaron en el agua helada de la acequia.
Pasaron los años y estos dos hermanos tuvieron que separarse y terminaron así su secuela de travesuras.
Cuando fueron adultos y formaron su propia familia, se encontraron y con botella en mano se acordaban de sus múltiples picardías y travesuras, pero como todo se paga en esta vida, los dos tenían hijos que eran mucho más traviesos que ellos y que les sacaban canas verdes del coraje, así como ellos hacían con su sufrida madre.
FIN.
JINA LA SUPER GALLINA VOLADORA.
De todo el gallinero de la finca de Don Rogelio, Jina es la gallina más popular, cuenta la historia que un día se salió de curiosidad por primera vez a la calle, muy oronda caminaba por la calzada cuando de repente paso el carro del lechero y de un solo golpe la lanzo lejos y la pobre salió volando del susto.
Cuando aterrizo y se recuperó de aquel tremendo impacto, dijo a sus adentros que buen gallo que me acaba de pisar, mis respetos, desde ese entonces Jina empezó a volar y fue la admiración de todos los animales de la finca de Don Rogelio.
Todos los días sale presurosa del gallinero con sus polluelos, los alimenta, los protege del hambriento gavilán pollero, pone huevos muy grandes que son muy cotizados por los vecinos del lugar, picotea y vuela de un lugar a otro gracias a las extraordinarias habilidades que se descubrió cuando sufrió el accidente con el auto del acelerado lechero.
Los seres humanos deberíamos seguir el ejemplo de Jina la super gallina y sacar lo mejor de nosotros y a pesar de sufrir un accidente o tropiezo en la vida, debemos salir adelante y descubrir nuestras escondidas habilidades que nos hacen mejores seres humanos cada día.
FIN.
EL GATO DESCONFIADO.
Había una vez una familia de gatos que vivían en el tejado de una vieja casa colonial. Todos los días salían a cazar los suculentos ratones que salían a buscar su alimento en los patios de aquella vetusta edificación.
El gatito de nuestra historia era el más pequeño de la manada y recién estaba aprendiendo a cazar su propio alimento, en una ocasión persiguió por horas a un ratoncito, el mismo que cansado se quedó muy quietecito cerca a la puerta de un cuarto abandonado, cuando sintió que se acercaba el felino, fingió estar muerto, entonces el ingenuo gatito lo tomo suavemente con sus afilados dientes y fue corriendo a indicarles a sus hermanos mayores la presa que hábilmente había cazado.
Cuando llego frente a los demás gatos y soltó al ratón para dar a conocer su hazaña, este salió corriendo por medio de las patas de los gatos, lo que causo la risa y la crítica de los presentes, quedándose el gatito muy avergonzado y dándose cuenta que no podía confiar en nadie.
Desde ese entonces el gatito nunca más confió en los traviesos y escurridizos ratones y cuando los alcanzaba los comía de una sola, antes de que salgan corriendo.
Con el pasar de los años el gatito desconfiado se convirtió en el mejor cazador de ratones y en el líder de su manada, enseñando a los gatos novatos el difícil arte de cazar ratones y no ser engañado por ellos.
A veces la confianza en extremo puede ser contraproducente, más vale ser algo desconfiado como nuestro amigo gatuno de la historia.
FIN.
UN PÁJARO LLAMADO FACEBOOK.
Con el avance de la tecnología no es nada difícil que nuevos términos se vayan sumando a nuestro vocabulario y también al de las personas de la tercera edad, es el caso de Carmelita, una anciana de noventa años que vivía con su hijo y sus nietos, los mismos que eran muy pegados a ella, a los juegos electrónicos y a las redes sociales.
Todas las mañanas muy temprano un pajarito trinaba en el árbol que estaba junto a la ventana del cuarto donde dormía Carmelita y en su armonioso trinar decía Facebook, Facebook y la entusiasmada abuelita le bautizo al animalito con ese nombre.
Carmelita muy contenta con su madrugador amiguito emplumado le dejaba alpiste y arroz cocinado y el pajarito a cambio le deleitaba todas las mañanas con su particular trinar.
Pasaron los meses y por esas cosas de la vida, el hijo y los nietos de Carmelita se fueron a vivir al norte de la ciudad y como coincidencia el pajarito llamado Facebook dejo de visitar aquella casa y la abuelita se enfermó de la pena.
Sus nietos al enterarse de la enfermedad de su querida abuelita la fueron a visitar y le enseñaron a manejar el computador, para estar en contacto por medio de los mensajes en las redes sociales.
Cuando la abuelita estaba feliz comunicándose con sus seres queridos, el pajarito llamado Facebook regreso a trinar en su ventana y a ser la alegría que le faltaba a la querida Carmelita.
Nunca debemos dejar solos a nuestros abuelitos, ellos viven y se rejuvenecen con la presencia de sus pequeños traviesos.
FIN.
EL PAPÁ VENADO.
Hace varios años atrás cuando se llegaba al sector de Oyacachi a lomo de mula o simplemente caminando se podía apreciar la rica flora y fauna que existe en estos increíbles parajes de nuestra serranía en camino al Oriente.
Una ocasión fuimos con una brigada de salud y en nuestra larga travesía encontramos unos tiernos conejitos blancos muy simpáticos y juguetones, pero lo que más nos llamó la atención fue un hermoso venado pequeño que se acerco de manera muy natural al grupo de caminantes, los mismos que lo acariciaron y hasta se tomaron fotos con él.
Pero no falto el imprudente que lo quiso capturar, pero el pequeño e indefenso animalito se resistió a ser atrapado y en su huida hizo varios ruidos muy particulares, como alertando a su manada, en eso para el asombro de todos y para el susto del oportunista que lo quiso atrapar, asomo un enorme venado, muy esbelto y con una prominente cornamenta que empezó a perseguir al desafortunado hombre que salió disparado del lugar y cuando al fin el venado lo alcanzo le dio un golpe con sus enormes cuernos y lo dejo medio noqueado.
Cuando se recuperó, juro que nunca perseguiría a inocentes animales del campo, ese día aprendió una importante lección, que no se debe abusar de los débiles, y que las maravillas de la naturaleza están allí solo para contemplarlas, admirarlas y no para capturarlas y hacerles daño.
FIN.
EL CONEJO SOFOCADO.
En el cielo a lo lejos se observaba una espesa nube negra, el humo invadía todos los rincones del bosque cercano a la parroquia de Malchinguí del Cantón Pedro Moncayo todos trataban de apagar el fuego que fue provocado por algún irresponsable pirómano.
Todos los animalitos del bosque estaban muy afectados y salían despavoridos de los centenarios arboles que fueron su hogar por muchos años, los pájaros vuelan presurosos a buscar nuevos rumbos, las mariposas con sus alas medias quemadas van asustadas de flor en flor, las ranas interpretan una triste tonada como avisando la desgracia que había sucedido.
En medio de tanta trifulca un conejito medio quemado sale de su refugio y en su espalda lleva a su pequeña cría, a la que la protege hasta con su propia vida, pues cuando llega a un lugar seguro lejos del fuego y del humo muere sofocado.
El amor a nuestros hijos es tan fuerte que no importa arriesgar nuestra vida, con tal de que ellos estén bien, seguros y libres de cualquier peligro.
FIN.
EL OSO Y LA PILETA DE CANGAHUA.
Cada parque de nuestro cantón tiene muy bellas y logradas esculturas, pero se han preguntado alguna vez que significa la escultura del osito de anteojos que se encuentra ubicado en el parque de la parroquia de Cangahua, pues no lo se con exactitud, pero con imaginación creo la siguiente historia.
Estos animalitos al igual que los venados y los conejos viven en los paramos de nuestra serranía, pero con el cambio climático y los fríos tan extremos que estamos evidenciando, estos legendarios animales se están bajando a los poblados mas cercanos donde el frio no es tan radical.
El osito del parque de Cangahua bajo a refugiarse en el pueblo, con el amor y calor de su gente se enamoro del lugar y quiso quedarse a vivir allí, todas las noches cuando las personas descansan luego de sus largas faenas de trabajo, se baja del lugar donde esta y recorre con gran naturalidad las inmediaciones del parque, se alimenta de pequeñas plantas del lugar.
Cuando se cansa de caminar va a su lugar favorito que es la pileta de agua, donde se refresca y calma su sed, cuando esta por amanecer regresa a su lugar como si no hubiese pasado nada, al otro día esta mas hermoso que nunca decorando el lugar y causando admiración de todos los turistas que llegan a la parroquia, pero el osito realmente disfruta cuando lo visitan y le acarician los niños, quizá algún día si los niños son buenos con los animales y cuidan el medio ambiente, pudiera ser que el osito despierte y quiera jugar con ellos, hasta entonces todos somos felices contemplando su belleza natural.
FIN
EL LOBO ASUSTADO.
Había una ves en una finca cercana a Cayambe un grupo de animales que se encontraban muy nerviosos por la presencia en el sector de un desalmado lobo que atacaba sin piedad a todos los animalitos del sector.
Cansados ante tantos ataques de aquel sanguinario lobo todos los animales decidieron llamar a una reunión para organizarse y defenderse de aquella terrible amenaza que representaba el lobo.
La reunión fue muy reservada porque había la sospecha de que alguno de los animales era un soplón, llego la noche y fue el gallo el encargado de dar el aviso de que el lobo se acercaba, cuando el lobo abrió muy sigilosamente la puerta del establo, la vaca lo recibió con una senda patada con sus extremidades traseras, luego fue el turno del carnero que con sus enormes cuernos le dio un sinnúmero de topes al maltrecho lobo, luego fue el turno de las asustadas gallinas, que venciendo su temor le dieron de picoteadas al lobo, hasta que salió despavorido de la finca.
El susto del lobo fue tan fuerte que nunca más regreso por la finca de nuestros organizados amigos y fue ejemplo para que otros se organizaran he hicieron lo mismo.
Cuando existe armonía y organización se puede solventar graves problemas dentro de nuestra comunidad y poder vencer a enemigos realmente peligrosos.
FIN.
LA ORUGA HACENDOSA
En un bosque cercano a nuestra ciudad había un grupo de insectos que vivían en este mágico y encantado lugar, pero de todos los diminutos animalitos, existía una oruga que se distinguía entre todos por su abnegación en el cuidado de sus pequeños hijos y el aseo de su vistosa casa.
Era la oruga más hacendosa del bosque que se levantaba muy temprano para buscar el alimento de sus pequeñas crías y traer cargada en su espalda hojas de los árboles para arreglar su casa, más tarde estaba limpiando por todo lado.
Todos los insectos del bosque comentaban lo ágil y servicial que era nuestra amiguita la oruga hacendosa y por tal motivo en una reunión la nombraron la líder del sector, y su dedicación en el trabajo ya no fue solo en su casa, sino en todo el lugar.
Como todas las obras buenas tienen su recompensa y se pagan en esta misma vida, cuando pasaron los años y la oruga hacendosa estaba viejita todos los insectos del bosque se esmeraban por atenderla y procurar que nunca le falte nada.
FIN.
EL GALLO PRESUMIDO.
En un cierto gallinero había una vez un gallo muy malgenio y presumido, como se dice se creía el papá de todos los pollitos, se peleaba con sus hermanos y se daba el gusto de insultar a las gallinas.
Por esos asares de la vida el gallo presumido fue nombrado el jefe del gallinero, pero muy pronto los humos se le subieron a la cabeza y empezó a abusar del poder que tenía, e insultaba y maltrataba a todos los que se atrevían a pensar diferente a él.
Por su temperamento y agresividad poco a poco se fue ganando el odio de sus dirigidos, los mismos que querían que deje su cargo y que se vaya lejos del gallinero.
Cuando los dueños de la finca se acercaban a darles de comer, nuestro amigo el gallo presumido se encrespaba y los quería picotear, lo que provocó que las raciones alimenticias para las aves del gallinero cada vez sean menos.
En una reunión de todos los integrantes del gallinero decidieron expulsar al gallo presumido y así lo hicieron dándole de picotazos hasta que salga del lugar, cuando el gallo salió, un gordo cocinero lo estuvo esperando para hacerle caldo.
Se termino así el nefasto reinado del presumido y el gallinero volvió a la normalidad y siguieron alimentándolos con mucho esmero.
Si encuentra esta historia parecida a la política de nuestro país, es mera coincidencia.
FIN.
EL CHIGUACO VESTIDO DE ETIQUETA.
De todas las aves que viven en el bosque camino a Santo Domingo N.1 el que más llama la atención por su elegancia es el chiguaco, su plumaje es de color negro y sus patas son amarillas, verlo volar es una verdadera sensación y cuando se posa en alguna rama, su vistoso atuendo es envidiado por todos y hacen vanos intentos por atraparlo, pero el ave en mención es tan vivaracha que nos deja picados.
Pero a esta elegante ave de nuestra serranía se le ha satanizado de varias formas, diciendo erróneamente que cuando se presenta en algún lugar es que alguien se va ha morir, nada más lejos de la verdad.
Nuestro amigo el chiguaco adorna los bosques y cuando se lo ve en la ciudad da gusto contemplarle, pero a veces se posan en los alambres de alta tención del tendido eléctrico, y hasta ahí llega su elegancia, pues se quedan tiesos y caen al suelo, pero su plumaje brilla más que nunca.
FIN.
LA FUENTE DE LOS DESEOS.
En una antigua institución educativa religiosa de Cayambe, había en el patio principal una fuente de agua que se hizo famosa ya que le acreditaban poderes mágicos y que cumplía los más raros y extraños deseos de las personas que dejaban sus monedas en aquella fuente encantada.
Todas las alumnas de la institución con mucha fe, todas las mañanas al llegar y las tardes al salir le echaban sus moneditas y le pedían de todo, desde que se saquen la lotería que nunca compraban, que consigan un marido adinerado, y las más ruditas que les haga pasar de año sin estudiar.
Pero lo raro de todo es que siempre desaparecían las monedas que dejaban, y las ingenuas chicas manifestaban que el deseo se les va a cumplir y que por eso se esfumo el dinero.
La fuente de los deseos se convirtió en una verdadera leyenda que se trasmitía de generación en generación, y las personas indicaban que los deseos en realidad se cumplían.
Pero parece que al único que le iba bien con la fuente de los deseos, era al afortunado conserje que todas las noches retiraba las codiciadas monedas del agua, que las chicas ingenuas arrogaban.
Hasta que un buen día la madre superiora le encontró al avivato conserje en su actividad ilícita y lo despidió y mando a secar la fuente acabándose así la novelería.
A veces las personas tratan de buscar a que aberrarse para conseguir milagros que no existen, cuando lo único importante y lo que les sacara de pobres es el trabajo honesto y el estudio.
FIN.
LA MARIONETA ENAMORADA.
Hace varios años atrás llego a Cayambe un circo con grandes leones, tímidos elefantes, caballos enanos, jocosos payasos y un titiritero que manejaba la marioneta de un niño que se llamaba Espejito.
El circo fue muy visitado por toda la población de Cayambe, pero los que más disfrutaban con las funciones eran los niños, en vista de que la marioneta llamada Espejito hacia el deleite de los pequeños.
En las escuelas se promocionaba las funciones del circo y de su principal estrella de trapo que era Espejito, los niños regaban la noticia de las habilidades del titiritero del circo y por eso les pedían a sus padres que los lleven a contemplar el espectáculo que el daba todas las noches.
Anita era una niña de ocho años, de cabello rubio y ondulado tenia unos hermosos ojos verdes y le gusto tanto la actuación de Espejito que se repitió la función por varios días, pero llego el triste momento de la última función y Anita estaba en primera fila viendo a su amigo Espejito, cuando en un mágico momento la marioneta se soltó del titiritero y dio un paso y se acerco donde Anita y le miro con mucha ternura y derramo una lagrima.
La marioneta se había enamorado de tan bella niña y cobro vida por un momento para despedirse de ella, antes de abandonar el pueblo y no verla nunca más.
Solo el amor tiene ese efecto mágico de dar vida.
FIN.
FILIBERTO EL BÚHO SABIO.
En un bosque de pinos cercano a Guáchala vivía un viejo búho que era muy sabio y daba consejos a todos los animales que se acercaban donde él.
El viejo Filiberto sabia la vida, pasión y muerte de sus vecinos y siempre se daba el tiempo necesario de dar un consejo oportuno para evitar discusiones y peleas que podrían alterar la tranquilidad del bosque.
Dentro de los animales que pedían consejo a Filiberto estaba el conejo que quería correr más rápido a lo que el sabio búho le respondió que si quiere ser más veloz debe dejar de comer tanto y ponerse a dieta.
Paso el tiempo y el conejo dejo de comer tanto y se convirtió en el animal más veloz del bosque.
En una ocasión acudió a pedir un consejo el terrible y sanguinario lobo, su problema era que no tenia amigos y que todos los animales le temían, Filiberto le respondió que tiene que ser más humilde y cambiar sus hábitos alimenticios y dejar de querer comerse a todo el que se le acerca.
El lobo obediente de los consejos de su amigo búho se volvió vegetariano, muy solidario con todos y empezó a tener muchos amigos y todos lo respetaban.
Pero cuando acudió la cotorra a pedir un consejo, el búho solo con verla supo cual era su problema, tu no tienes cura eres tan chismosa que siempre vivirás en problemas con todos, lo único que te puedo decir es que mantengas tu lengua amarrada.
Los chismes son los peores enemigos dentro de una comunidad, pueden causar muchos problemas y hasta desgracias.
EL ORGULLO DE LA PLAZA DE TOROS.
Desde que Luis Aníbal era un ternerito que pastaba en el cerro cercano al volcán Cayambe tenia el firme deseo de algún día crecer y convertirse en un vigoroso toro bravo y bajar a las fiestas de San Pedro y lucir sus habilidades en las corridas de toros populares.
Cada vez que llegaba el mes de junio, Luis Aníbal miraba como sus familiares más grandes eran embarcados en grandes camiones y llevados a Cayambe a deleitar a los espectadores de la fiesta taurina.
Pasaron los años y el ternero Luis Aníbal se convirtió en un fornido toro bravo y por fin llego el gran día de bajar del cerro y llegar a la plaza de toros para debutar en una tarde mágica que él había soñado por varios años.
Algo nervioso salió al ruedo por primera vez, pero al ver que la gente lo aplaudía se dio cuenta que él había nacido para esto su envestida era de un toro de casta, muy limpio, pero muy bravo a la vez.
Al ver su gran potencial, sus dueños le hicieron participar el día siguiente, pero esta vez salió muy elegante con su colcha emplatada, y dio una faena inolvidable, nadie pudo sacarle su indumentaria y regreso airoso a los corrales.
Es así como empezó la leyenda de las hazañas taurinas del toro Luis Aníbal en las fiestas de Cayambe y durante muchos años fue la mayor sensación.
Lógicamente dejaron de bajarlo a la plaza de toros cuando fue envejeciendo, pero sus retoños siguen emocionándonos todos los años con su destreza y habilidad.
Siempre que tengas un sueño, lucha para alcanzarlo y convertirlo en una hermosa realidad.
EL BURRO SOÑADOR.
En un pueblo muy cercano había una vez un burro que cargaba leña para don Amador que era el carbonero de la región.
Pero este animalito tenia una particularidad soñaba con ser presidente de la republica de los burros y mientras le cargaban en su espalda la pesada leña se quedaba dormido y soñando que era muy importante, en su sueño el usaba terno y corbata y estaba rodeado de muchas burras muy guapas todas y le decían que había ganado las elecciones y que tenia que dirigir el destino de su pueblo.
Su sueño era muy repetitivo, hasta que un día se quedo tan dormido en su faena de carga que el viejo Amador tuvo que molerlo a golpes para que se despertara y siguiera su camino con la leña en su lomo.
Los sueños no son suficientes para triunfar en la vida hay que apoyarlos con el estudio y la superación o de no corremos el riesgo de quedarnos como el burrito del cuento.
LA CIGARRA TRASNOCHADA.
En la maravillosa zona de Intag, lugar de mágicas cascadas, paisajes soñados y de una flora y fauna prodigiosa, había una vez una cigarra cantora que le gustaba posarse en la cercanía de las cabañas de los turistas que visitaban el lugar.
La cigarra cantora enamoraba a todos los visitantes del paradisiaco lugar su armonioso canto duraba toda la noche y era la música natural que necesitaban los turistas para relajarse y dormir plácidamente.
Al día siguiente todos comentaban lo dulce que es dormir en la cabaña y del concierto nocturno que da la cigarra trasnochada que sabia muy bien su trabajo que era encantar a los turistas y enamorarlos del lugar para que comenten con sus amigos y regresen pronto.
La recompensa de nuestra amiga cigarra es que cuando todos los visitantes se han ido ella duerme feliz, hasta la nueva visita de más amantes de la naturaleza y de su melodiosa y armónica tonada.
La naturaleza nos regala cosas hermosas y una cálida y sonora hospitalidad que debemos respetar y valorar por siempre.
FIN.
EL LORO MACLOVIO.
En un pueblo cercano había un alcalde que era muy popular en la inauguración de una obra en beneficio de la comunidad los agradecidos comuneros le regalaron un hermoso loro de vistoso plumaje.
El alcalde entusiasmado con el obsequio le mando a elaborar una jaula muy cómoda y apropiada para el pequeño pajarraco, le bautizo con el nombre de Maclovio y le hizo colocar en un soleado pasillo junto al salón de sesiones.
Entonces nuestro amigo Maclovio que era muy inteligente aprendió rápido a repetir los insultos que se decían unos y otros en medio de las acaloradas sesiones municipales.
Y fue precisamente cuando el municipio fue visitado por una importante delegación del gobierno central que el loro empezó con la retahíla de insultos que había aprendido, dentro de lo más chistoso que dijo fue. ¡alcalde ladrón, concejales corruptos, todos son unos hijos de pu..¡
Esto causo la risa de los presentes, la sorpresa de los invitados y la vergüenza del alcalde y de los concejales.
Pero el pobre animalito solo repitió los epítetos que escuchaba todos los días en los que las autoridades pasaban insultándose.
No se debe hablar mal de los demás, si quieres que no hablen mal de ti.
FIN.
LA VACA MANDARINA.
En una comunidad de la parroquia de Ayora había una vez una vaca, su dueño era un hombre que se dedicaba a la albañilería, pero cuando no tenia trabajo se embriagaba en la cantina del pueblo y fue el quien le puso a su vaca el nombre de mandarina, por su color característico.
Desde ternerita era muy apegada a nuestro chumado amigo, cuando fue creciendo y se convirtió en una vaca lechera el único que podía ordeñarle era el y si otra persona intentaba hacerlo, no daba ni una gota de leche.
De cualquier lugar y estado de embriaguez que se encontraba el hombre tenia que subir a su casa y ordeñar a su querida mandarina, y si no lo hacia era una perdida para la familia y un gasto para curar a la vaquita.
Tanta era la afinidad entre la vaca y su chumado dueño, que este último dejo de beber y de trabajar y se dedico tiempo completo a su animalito, en recompensa mandarina dio muchos más litros de leche y pario varias crías que fueron mejorando la situación económica de la familia del hombre.
El amor y la dedicación nos pueden salvar de las garras de los vicios y de las adicciones.
FIN.